5, 6 y 7 de febrero de 2026
Enfoque individual
Presentamos el caso de un paciente de 69 años con antecedentes de DM tipo II e hipercolesterolemia, exfumador, sin consumo activo de alcohol y en tratamiento con CPAP domiciliario por AOS con enfisema pulmonar.
A nuestra valoración el paciente refiere cuadro de ictericia de 2 semanas de evolución con diarrea asociada. Niega fiebre, dolor abdominal, náuseas u otra clínica de nueva aparición. Refiere que una semana antes del inicio de este cuadro presentó otro episodio de ictericia de unas 24 h de duración que relacionó con una comida realizada en un restaurante y que se resolvió de forma espontánea.
A la exploración física se observa ictericia conjuntival y cutánea, sin otros hallazgos patológicos. Se realiza una analítica de sangre en la que destaca una hiperbilirrubinemia 13.4, a expensas principalmente de bilirrubina directa 9.7, una alteración del perfil hepático de patrón mixto (ALT 379, AST 381, GGT 352, FA 219) y una TP 78%.
Hallazgos ecográficos
Posteriormente, se completa el estudio con una ecografía abdominal que describe una hepatomegalia leve con contorno capsular liso, un aumento de la ecogenicidad hepática y un engrosamiento de la pared de la vesícula biliar. No se observa dilatación de vasos, lesiones intrahepáticas ni colelitiasis.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, concordancia con el hospital (en su caso)
Ante sospecha de un posible origen viral y persistencia de la ictericia se solicitan serologías de virus hepatotropos y el paciente es derivado a Urgencias para ampliar estudios diagnósticos. Permanece ingresado durante 24 h y es dado de alta con seguimiento ambulatorio, objetivándose positividad del antiVHA-IgM y VHA-ARN, por lo que finalmente se diagnostica de una hepatitis aguda ictérica no grave por VHA.
La hepatitis aguda tiene escasa manifestación ecográfica. Sin embargo, existen algunos hallazgos que pueden ser orientativos de esta entidad, como el aumento del grosor de la pared de la vesícula biliar o la hepatomegalia. En un paciente con ictericia, en ausencia de patología biliar, estas manifestaciones nos pueden ayudar para alcanzar un diagnóstico correcto, jugando la ecografía un papel clave en la práctica clínica diaria de la consulta de Atención Primaria.

