X Jornadas de Medicina Rural de la semFYC
2 y 3 de octubre
Atención Primaria rural.
Fiebre, malestar general y lesión cutánea en axila derecha.
Enfoque individual
Hombre de 40 años, trabajador agrícola y residente en un entorno rural, que consulta por fiebre de hasta 39 °C de cuatro días de evolución, asociada a malestar general y aparición de una lesión cutánea en axila derecha, interpretada por el paciente como un “grano”. Niega viajes recientes y no recuerda picadura de garrapata u otro artrópodo.
En la exploración física se observa una escara negruzca en axila derecha, de aproximadamente 1 cm de diámetro, con halo eritematoso a su alrededor bien delimitado. Asimismo, se objetiva un exantema máculo-papuloso con afectación de palmas y plantas.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
La combinación de fiebre elevada, escara de inoculación y exantema, junto con el antecedente de exposición laboral rural, orienta hacia el diagnóstico de fiebre botonosa mediterránea (FBM). Dada la aparición del exantema maculopapuloso en palmas y plantas, se incluyó la sífilis secundaria entre los diagnósticos diferenciales.
Tratamiento y planes de actuación
Se inició tratamiento empírico con doxiciclina 100 mg cada 12 horas por vía oral, sin esperar a la confirmación microbiológica.
Evolución
El paciente presentó una respuesta clínica favorable, con desaparición de la fiebre y mejoría del estado general a las 48 horas. En la analítica destacó leucocitosis moderada, elevación de proteína C reactiva y discreta elevación de transaminasas. Se realizaron serologías para Rickettsia conorii, Treponema pallidum, VIH, virus de las hepatitis B y C y Borrelia burgdorferivo, presentando positividad frente a R. conorii IgM.
El diagnóstico diferencial de FBM debe incluirse en los cuadros febriles acompañados de lesiones cutáneas en pacientes con exposición rural, incluso cuando no exista antecedente conocido de picadura. El reconocimiento de la tríada clásica —fiebre, escara negra y exantema— permite establecer una sospecha clínica precoz e iniciar tratamiento antibiótico empírico a la espera de la confirmación serológica. Este caso destaca el papel de Atención Primaria rural en el reconocimiento y manejo temprano de enfermedades transmitidas por garrapatas.