XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Poner en valor las consultas no presenciales como una herramienta que permite mantener la accesibilidad, continuidad y longitudinalidad con los pacientes, pudiendo ofrecer acompañamiento y apoyo en momentos difíciles.
En una consulta ginecológica, una mujer recibe la noticia de que ha perdido a su bebé. Unos días después, acude a su Médico de Familia para contarle la situación y solicitar la baja laboral.
La mujer pasa los días encamada, con gran tristeza y anhedonia. Un día, se sorprende al recibir una llamada de su Médico de Familia preguntando cómo se encuentra. A partir de ese momento, la médico contacta con frecuencia con ella para preguntar por su estado.
A través de estas llamadas, la paciente encuentra un espacio donde poder expresar cómo se siente y percibe la cercanía de su médica a pesar de no existir un contacto presencial.
Al tiempo, acude a la consulta para comunicarle su mejoría, sintiéndose preparada para volver al trabajo y afrontar su situación.
Las consultas telefónicas forman parte de la práctica diaria en Atención Primaria y ofrecen la posibilidad de realizar un seguimiento cercano de los pacientes, especialmente en situaciones en las que el acompañamiento y la escucha son fundamentales. Su utilización permite mantener el vínculo con el paciente, evitando que la presencialidad sea el único medio para cuidar.
Hay situaciones en las que una llamada es exactamente lo que el paciente necesita en ese momento.