5, 6 y 7 de febrero de 2026
Atención primaria, urgencias oftalmología.
Hombre de 71 años, de Algeria acude a consulta de medicina familiar, por disminución marcada de agudeza visual en ojo derecho de 1 hora de evolución asociada a epífora y dolor ocular.
Enfoque individual
Situación sociofuncional: Vive con su hija, dependencia moderada. Desplazado, vivió en Francia 5 años condición de calle, marcada barrera idiomática.
Antecedentes: Fumador de 10 cigarrillos día desde adolescencia. No otros hábitos tóxicos. Ausencia de visión en ojo izquierdo por trauma en infancia, glaucoma de predominio derecho con escaso control y seguimiento.
Exploración: Presión arterial: 140/98.
Exploración oftalmológica: Midriasis arreactiva derecha, escasa reactividad pupilar izquierda, Dolor marcado a la tonometría bimanual. No lesiones captantes. Agudeza visual (AV): movimiento de manos.
Pruebas complementarias: microscopia Confocal (MC): Presión intraocular (PIO) = 48 mmHg. Midriasis media + atrofia iridiana sectorial + catarata de grado 3 + ángulo cerrado.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Diagnóstico definitivo: Glaucoma facolítico por catarata senil de alto grado sin control.
Diagnósticos diferenciales: Glaucomas de causas secundarias, uveítis, glaucoma de ángulo abierto, neuritis óptica.
Tratamiento y planes de actuación
Intervención quirúrgica a las 48 horas con facoemulsificación con colocación de lente intraocular + tartrato de brimonidina + timolol + dexametosa suspensión oftálmica.
Evolución
Derivación a servicio de urgencias desde consulta de atención primaria, control urgente oftalmología, donde se realiza estudio MC y posterior intervención quirúrgica.
Seguimiento servicios de oftalmología y medicina familiar al alta.
Mejoría clínica con disminución de la PIO a valores normales y estabilidad posterior de agudeza visual.
Episodios de dolor tratados con dexametasona oftálmica.
El médico de familia debe hacer una exhaustiva anamnesis de los pacientes, sobre todo en casos de desplazamientos migratorios, donde la falta de informes previos y correcto seguimiento puede llevar a pronósticos ominosos. No podemos minimizar ningún dato relatado por el paciente o explorado en el examen físico y semiológico.