XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas

5, 6 y 7 de noviembre 2026

Comunicaciones: Casos clínicos

Lesión violácea progresiva como forma de presentación de angiosarcoma cutáneo (póster)

Ámbito del caso

Atención Primaria.

Motivos de consulta

Varón de 80 años que consulta por lesión violácea en cara interna de extremidad inferior izquierda.

Historia clínica

Enfoque individual

Antecedentes personales: 2020 Linfoma Folicular grado 1 en remisión completa.

Historia actual: acude a consulta por aparición de lesión violácea en cara interna de extremidad inferior izquierda, indolora y sin antecedente traumático. Niega sangrado, ulceración, fiebre, sudoración nocturna o pérdida ponderal. Ante sospecha de lesión maligna, se deriva a Dermatología con imágenes. 

Realizamos seguimiento del paciente, objetivándose rápida progresión a las seis semanas, por lo que se volvió a derivar con imágenes actualizadas. 

Exploración: 

1º: lesión única violácea-eritematosa de <1cm, mal delimitada, con áreas nodulares sobreelevadas, firme a la palpación, sin signos infecciosos ni adenopatías.

2º: lesión ulcerada de 6x4cm, con borde eritematoso sobreelevado con áreas centrales de tejido fibrinoide y zonas exudativas. 

Pruebas complementarias: 

- Biopsia cutánea compatible con angiosarcoma cutáneo.

- TC: sin alteraciones.

- RM: masa de partes blandas mal delimitada (4,2 × 6,3 × 4 cm), vascularizada, con ulceración cutánea, foco hemorrágico con trombosis venosa adyacente.

Enfoque familiar y comunitario

Paciente autónomo con adecuado apoyo familiar. 

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Juicio clínico: neoplasia vascular. 

Diagnóstico diferencial: hematoma espontáneo, púrpura senil y lesión vascular benigna.

Identificación de problemas: evolución tórpida rápidamente invalidante.  

Tratamiento y planes de actuación

Resección radical del tumor y reconstrucción mediante colgajo e injerto cutáneo de muslo. Posteriormente se evidenció recidiva locorregional y metástasis, descartándose radioterapia. Se estableció seguimiento conjunto con Oncología, Cuidados Paliativos y Atención Primaria.

Evolución

Presentó rápida progresión, rechazando quimioterapia paliativa y falleció cuatro meses tras el diagnóstico.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

  1. Ante una lesión violácea progresiva, especialmente en pacientes con antecedentes oncológicos, debe considerarse el angiosarcoma en el diagnóstico diferencial.
  2. Se trata de una neoplasia agresiva con rápida diseminación metastásica, donde la detección precoz y la coordinación asistencial con imágenes sitúan a la Medicina de Familia en un papel clave.

Comunicaciones y ponencias semFYC: 2026; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Inza Antia, Deiane
CS Amara Berri. San Sebastián, Gipuzkoa