XLIV Congreso de la semFYC - Barcelona
14-16 de noviembre de 2024
Atención Primaria.
Paciente que consulta por aparición de lesión circular violácea en dorso de la mano sin claro desencadenante.
Enfoque individual
Hombre de 71 años que consulta por aparición de lesión circular violácea en el dorso de la mano de etiología desconocida. Refiere haber presentado lesión similar anteriormente en el mismo sitio, que trató en domicilio con povidona yodada y que se autolimitó dejando una lesión hiperpigmentada residual.
Antecedentes personales: diabetes mellitus tipo 2 en tratamiento con antidiabéticos orales (metfromina). Dislipemia en tratamiento con estatinas. Hiperplasia benigna de próstata en tratamiento con alfabloqueantes.
Exploración: Lesión circular eritematoviolacea en dorso de mano izquierda de 3 cm x 3 cm con flictena central. Resto de exploración anodina.
Reinterrogando sobre tratamientos farmacológicos que ha realizado los días anteriores, nos comenta que ha estado tomando Ibuprofeno por una omalgia mecánica. Sospechando posible etiología medicamentosa, revisamos la historia clínica informatizada anterior, cuando explica que tuvo la primera lesión y encontramos que se le había pautado Ibuprofeno por una faringitis.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El diagnóstico se realiza por la clínica y el antecedente de la aparición de las lesiones recurrentes en el mismo lugar después de la administración de los fármacos, por lo que se orienta el caso como Eritema fijo pigmentario de etiología medicamentosa por Ibuprofeno.
Tratamiento y planes de actuación
Se pauta tratamiento tópico con povidona iodada y se explica que cuando la lesión se resuelva, probablemente le quedará una lesión pigmentada que le puede durar meses. Se aconseja abstenerse de tomar Ibuprofeno y tener precaución si se toman otros AINE.
Evolución
El paciente presentó resolución de la lesión pigmentada aproximadamente en 3 meses.
El eritema fijo pigmentario es una lesión eritemato-violácea circular u oval, solitaria, localizada frecuentemente en manos, pies, glande, párpados y zona peribucal, que recurre en el mismo lugar con la administración del agente causal. Tiene un origen medicamentoso en el 85-100%.
Desde Atención Primaria es crucial su identificación rápida ya que permite la suspensión temprana del fármaco causante, evitando recurrencias y complicaciones. También permite reducción de costes sin necesidad de derivaciones al especialista y permite educar a los pacientes sobre la importancia de evitar dicha medicación causante.