IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Se presenta una serie de tres casos clínicos diagnosticados en una consulta de referente de infecciones de transmisión sexual (ITS) de atención primaria entre mayo y diciembre de 2025. Tres hombres jóvenes consultaron por la aparición de una lesión o cordón indurado en el pene, percibido como una “vena inflamada”, sin dolor significativo ni síntomas sistémicos asociados.
Enfoque individual
Los pacientes, de entre 31 y 34 años, sin antecedentes personales de interés, referían la aparición reciente de una lesión palpable en el pene, de días de evolución. En uno de los casos se asociaba prurito local. Ninguno presentaba disuria, secreción uretral, fiebre ni otra sintomatología acompañante. En dos casos existía antecedente de relaciones sexuales recientes, una de ellas sin uso de método barrera.
En la exploración física se objetivó un cordón indurado, no doloroso, localizado en el tronco del pene, dorso o área proximal al surco balanoprepucial, sin eritema ni alteraciones cutáneas asociadas. No se palpaban adenopatías inguinales.
En todos los casos se realizó cribado de infecciones de transmisión sexual, con resultados negativos. En uno de los pacientes se realizó ecografía peneana para descartar trombosis de la vena dorsal superficial, que fue negativa.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El juicio clínico fue de linfangitis esclerosante no venérea del pene, estableciéndose diagnóstico diferencial con patología trombótica e infecciosa genital.Tratamiento y planes de actuación
El manejo fue conservador en los tres casos, basado en información al paciente, reposo sexual y antiinflamatorios no esteroideos cuando se consideró necesario.
Evolución
La evolución fue favorable, con resolución completa del cuadro en semanas y sin recurrencias durante el seguimiento.