Comunicaciones: Casos clínicos

Lo que yo veo cuando me miro (póster)

Ámbito del caso

Atención Primaria.

Motivos de consulta

Mujer de 39 años que acude para compartir su preocupación: me veo hinchada, adelgazar me hace sentir mejor. No presenta dolor abdominal, si distensión, sin náuseas o vómitos.

Historia clínica

Enfoque individual

Sobrina diagnosticada de anorexia nerviosa.

Malformación congénita renal, quiste ovárico.

En 2003, diagnóstico de Diabetes Mellitus tipo 1, en 2015 la retinografía es normal. En 2019 afronta la separación con su pareja. Periodo en que precisa prescripción de sertralina y alprazolam.

En 2021 se diagnostica retinopatía diabética no proliferativa, con pérdida de visión en ojo izquierdo, pendiente de intervención. Se ayuda de psicoterapia para el afrontamiento.

Enfoque familiar y comunitario

Actualmente vive en pareja, tiene buena relación familiar. Es licenciada en Magisterio y ejerce como autónoma en una empresa de material educativo.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

En la consulta se preguntó por hábitos alimenticios y estilo de vida. No conductas purgativas. Incrementa ingesta para regular ansiedad (craving), sin atracones.

Se sospechó que trataba de controlar su peso omitiendo o restringiendo las pautas de insulina, hecho que explicaría los episodios de hiperglucemia y cetoacidosis diabética. Se profundizó sobre la reducción deliberada de insulina, motivaciones y creencias. Se evaluaron posibles conductas compensatorias (rituales alimentarios, restricciones, diuréticos o laxantes) y estrategias de autorregulación.

  •  Anorexia y/o bulimia.
  • Sobrecrecimiento bacteriano intestinal.
  • Intolerancia a la lactosa y/o fructosa.
  • Neoplasia de ovario.

Tratamiento y planes de actuación

Dada la obsesión por el peso e insatisfacción con su cuerpo, así como las fluctuaciones en el control glucémico, se consideró el diagnóstico de diabulimia. La asociación de trastorno de conducta alimentaria y distorsión de la imagen corporal debe hacernos sospechar. Al comentarlo con la paciente reconoce su situación y voluntad de trabajar con psicoterapia. 

Evolución

Ha presentado en los últimos 5 años varios ingresos hospitalarios por hiperglucemia de más de 250 mg/dl. No ha seguido controles de Medicina de Familia ni Endocrinología. Solo acudía al centro de salud para recoger sensores de glucosa.

 En la actualidad, seguimiento estrecho por enfermería y medicina de atención primaria. Se refuerza continuar psicoterapia, está pendiente de la inclusión en Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria. 

Conclusiones

La diabulimia es una entidad infradiagnosticada que debemos tener presente para poder reconocer y brindar un tratamiento integral.


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2026; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Retuerta Piquero, Irene
CS Amparo Poch (Actur Oeste). Zaragoza
Hernández Toledo, Jorge
CS Amparo Poch (Actur Oeste). Zaragoza