5, 6 y 7 de febrero de 2026
Urgencias hospitalarias .;
Mujer de 92 años remitida desde Atención Primaria por presentar dificultad respiratoria y diarreas de días de evolución. Acude sola.
Enfoque individual
Antecedentes personales: Hipertensión Arterial, Diabetes tipo 2, Dislipemia, Fibrilación auricular sin anticoagular, Insuficiencia Cardíaca Crónica, Enfermedad Renal Crónica IIIb, Demencia Senil.
Exploración física:
Ecografía pulmonar: múltiples líneas B bilaterales, borramiento pleural y derrame moderado alcanzando ambos campos medios.
Ecografía abdominal: fina lámina de líquido libre perihepático y pélvico, asas intestinales dilatadas con escasa motilidad y contenido líquido, riñones aumentados de tamaño, con pelvis renal dilatada y cálices prominentes. No hernia abdominal incarcerada.
Pruebas complementarias:
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: derrame pleural.
Diagnóstico diferencial: fracaso renal agudo, Insuficiencia cardíaca descompensada, Obstrucción intestinal.
Tratamiento y planes de actuación
Se administró: cloruro cálcico, furosemida 40 mg, bicarbonato 1/6M 500 ml, bomba insulina 12UI con 500 ml SG 10%, morfina 6 mg, sondaje vesical.
Evolución
Finalmente, ingresó a cargo de MIN para optimización de tratamiento y control sintomático, como Enfermedad Renal Crónica reagudizada en el contexto de cuadro diarreico y probable toxicidad farmacológica con acidosis metabólica e hiperpotasemia secundarias.
Podemos concluir cómo la ecografía clínica es una herramienta útil cuando no es posible obtener toda la información clínica para orientar el diagnóstico, además de poder evaluar múltiples sistemas orgánicos. Su seguridad, eficiencia, portabilidad, inmediatez de información diagnóstica, y monitorización terapéutica, han derivado en que tenga un papel fundamental asistencial. Permite descartar patología emergente, priorizar derivaciones y monitorizar evolución clínica.