XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria y posterior valoración por Enfermedades Infecciosas.
Hombre de 41 años que consulta por placas blanquecinas dolorosas en cavidad oral y odinofagia leve de una semana de evolución.
Enfoque individual
Hombre de 41 años, sin antecedentes de interés, con astenia, pérdida ponderal de 7 kg, sudoración nocturna y candidiasis oral recurrente en los últimos seis meses. En la exploración destacaban placas blanquecinas compatibles con candidiasis oral y adenopatías cervicales indoloras.
Ante la sospecha de inmunosupresión se solicitó serología para VIH, que resultó positiva. El estudio inicial mostró CD4 de 148 células/μL y carga viral elevada.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Infección por VIH de diagnóstico tardío con inmunosupresión avanzada y candidiasis oral recurrente. Se planteó diagnóstico diferencial con diabetes mellitus, neoplasia hematológica, tratamiento inmunosupresor, déficits nutricionales y otras causas de inmunodeficiencia.
Tratamiento y planes de actuación
Se inició tratamiento de la candidiasis oral con fluconazol 100 mg/24 h durante 7-14 días y se realizó derivación preferente a Enfermedades Infecciosas.
Tras completar el estudio basal, se inició tratamiento antirretroviral con bictegravir/emtricitabina/tenofovir alafenamida (BIC/FTC/TAF), 50/200/25 mg, un comprimido cada 24 horas. Se solicitaron estudio de resistencias, serologías de hepatitis, cribado de otras infecciones de transmisión sexual y valoración del estado vacunal, estableciéndose seguimiento de carga viral y linfocitos CD4.
Evolución
Durante el seguimiento presentó resolución de la candidiasis y de los síntomas constitucionales, recuperación ponderal y buena tolerancia al tratamiento. La carga viral se hizo indetectable, acompañándose de recuperación progresiva de los linfocitos CD4.
La candidiasis oral recurrente en un adulto sin factores predisponentes evidentes debe hacer considerar una inmunodeficiencia subyacente. La asociación con pérdida de peso y síntomas constitucionales fue determinante para ampliar el estudio.
Este caso recuerda el papel privilegiado de Atención Primaria para ofrecer la prueba del VIH y reducir el diagnóstico tardío. Abordar la salud sexual sin juicios, normalizar la solicitud de la prueba y evitar atribuir síntomas persistentes a procesos banales puede modificar de forma decisiva el pronóstico del paciente.