XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Trastorno de la marcha, incontinencia urinaria y pérdida de memoria.
Enfoque individual
Varón de 74 años. Antecedentes: hipertensión arterial. Tratamiento: ramipril 10 mg/día. Traído por su esposa por un cuadro de 9 meses de caídas frecuentes y dificultad para iniciar la marcha ("pies pegados al suelo"). Asociaba incontinencia urinaria de urgencia y olvidos frecuentes con apatía y lentitud de procesamiento. Exploración: Marcha a pequeños pasos, de base ancha, con escaso despegue de los pies y giros inestables. apraxia del inicio de la marcha , retropulsión espontánea. Fuerza 5/5 global, con leve hipertonía en miembros inferiores e hiperreflexia rotuliana simétrica. Resto de la exploración neurológica sin focalidad. Mini-Mental State Examination (MMSE): 21/30 con marcado perfil subcortical (bradipsiquia, disfunción ejecutiva y fallos en la recuperación del recuerdo). Analítica general (con hormona estimulante del tiroides, vitamina B12 y folato) normal.
Enfoque familiar y comunitario
Convive con su esposa, quien presenta una importante sobrecarga del cuidador condicionada por el miedo constante a las caídas del paciente y el aislamiento social secundario.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Problemas asociados: Deterioro cognitivo progresivo, trastorno de la marcha con caídas de repetición y síndrome de sobrecarga del cuidador.Tratamiento y planes de actuación
Se gestiona apoyo social institucional para mitigar la sobrecarga de la cuidadora. Simultáneamente, se solicita tomografía computarizada (TC) craneal prioritaria e interconsulta al servicio de Neurología.
Evolución
La TC craneal objetivó ventriculomegalia desproporcionada. Tras una punción lumbar evacuatoria con respuesta motora positiva en el ámbito hospitalario, se colocó una válvula de derivación ventriculoperitoneal. A los 6 meses de la cirugía, se constató una notable mejoría de la marcha, resolución completa de la incontinencia y optimización cognitiva (MMSE 26/30), recuperando el paciente su autonomía previa.
La HPN es una causa clave de demencia potencialmente reversible. El Médico de Familia, mediante el reconocimiento precoz de su tríada clínica clásica (marcha, incontinencia y deterioro cognitivo), es el eje determinante para el pronóstico del paciente. Detectar esta entidad a tiempo en las consultas de Atención Primaria evita el etiquetado erróneo de "demencia senil irreversible", elude tratamientos farmacológicos innecesarios, previene la institucionalización prematura y mitiga de forma drástica la claudicación familiar.