XXXVI Congreso de la semFYC – A Coruña

del 9 al 11 de junio 2016

Actividades de programas y secciones semFYC

Mesa AMF: Toda la vida se ha hecho así

Moderador

Bravo Toledo, Rafael

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. CS Linneo. Madrid. Responsable del blog Primum non nocere. Vicepresidente del Comité de Seguridad de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

 

Ponentes y contenido

1. Medicina con engaños ¿y con nuestra complicidad?

Mulet, José Miguel

Químico. Profesor titular de biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia. Investigador en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP)

 

2. Consultas de cristal, ¿están a salvo nuestros datos?

Peirano, Marta

Periodista especializada en cultura, ciencia y tecnología. Jefa de Cultura en eldiario.es

 

Resumen

 

La mesa de AMF de este XXXVI Congreso de la semFYC, una vez más, se renueva para abordar dos cuestiones muy actuales pero diferentes en sus orígenes cronológicos.

 

Por un lado, las mal llamadas medicinas alternativas que anclan sus raíces en el pasado más mediato. A pesar de los avances de la ciencia y de la medicina, no hemos conseguido dejarlas en el olvido que su acientificismo merece. Con cierto estupor, vemos que colegas, sociedades científicas similares a la nuestra, universidades, e incluso la Administración, caen en la tentación de incluir estos temas en sus congresos o planes de formación continuada. Es hora, por tanto, de saber y debatir sobre el tema, y qué mejor que tomar como punto de inicio un repaso documentado y ameno por parte de un buen divulgador científico.

 

Por otro lado, un problema que arranca en el presente pero con una proyección futura todavía por imaginar: Internet, la web 2.0, redes sociales, smartphones, wearables y otras tecnologías son herramientas de indudable utilidad pero a la vez con una cara peligrosa debido a la cantidad de datos personales que generan. La poca importancia que damos a la cantidad y variedad de los datos que generamos es crucial para entender por qué esta información se puede volver en nuestra contra, especialmente en un campo tan sensible como es el relacionado con la salud. Hace tiempo que no somos dueños de nuestros datos, pero lo peor es que alguien sí lo es, y ¡nosotros no lo sabemos!

 


 

 

1. Medicina con engaños ¿y con nuestra complicidad?

 

Es evidente que la medicina funciona. En los últimos años hemos superado enfermedades que hace décadas eran mortales gracias a los diferentes avances médicos. Llegar a la medicina científica no ha sido un proceso fácil, sino fruto de numerosos aciertos, pero también de muchos errores, y gracias a eso tenemos el nivel de efectividad actual. No obstante, hay gente que sigue optando por las diferentes medicinas alternativas. ¿Está justificado su uso? ¿Aportan algo a la medicina disciplinas como la acupuntura, la homeopatía o las flores de Bach? ¿Cuáles son las terapias más frecuentes y cuáles son sus peligros? ¿Tenemos argumentos cuando un paciente viene a la consulta y dice que una medicina alternativa le ha funcionado? ¿O cuando nos pide ser tratado por uno de estos tratamientos? En la presente charla debatiremos sobre estos temas.

 

2. Consultas de cristal: ¿están a salvo nuestros datos?

 

Recoger datos está en el mismo corazón de la asistencia clínica; si estos datos se digitalizan y se ponen en red, se facilita, por ejemplo, la atención al paciente por parte de varios profesionales. Muchos de los datos sanitarios se recogen con las mejores de las intenciones: los profetas de la innovación nos convencen de que se podrían utilizar en investigación clínica, gestión de los servicios sanitarios o salud pública. Pero al igual que se intuyen sus ventajas, también se descubren zonas oscuras. Disponer de la historia clínica completa de una persona es un valioso tesoro que se puede utilizar de muy diversas maneras, no relacionadas precisamente con la salud.

 

Las medidas legales y logísticas encaminadas a proteger estos datos son a todas luces insuficientes, y es que no estamos hablando de que en un momento determinado alguna persona acceda a unos datos concretos. Hablamos de nuestra ignorancia sobre la cantidad y valor de la información digital que producimos diariamente y de forma automática. Con estos datos se pueden generar perfiles que revelan sobre nosotros mismos aspectos que no siempre quisiéramos que fueran descubiertos. Algunas organizaciones ya están investigando y utilizando estos datos y estos perfiles. El software es administrativo y sanitario, pero, además, con lo que hacemos con nuestros teléfonos móviles, con nuestra actividad en redes sociales o cuando compramos con la tarjeta de crédito o aceptamos tarjetas de puntos de un establecimiento, ya se crean auténticos silos de datos que están al alcance de cualquiera.

 

Lo llaman Big Data y su potencial benéfico es apreciable, pero ¿apreciable para quién? ¿Para qué y quién está utilizando estos «data»?

 

Por ejemplo, si sospechamos que alguien puede tener nuestra información fiscal y sanitaria a la vez, datos susceptibles de ser cruzados y usados según convenga, pensaremos en una agencia de vigilancia nacional, o en el mismo Estado, y no pensaremos que cualquier farmacia española que tenga implementado el sistema de receta electrónica posee esta información por el simple hecho de que seamos sus clientes. Si encima pagamos con tarjeta de crédito o facilitamos datos personales en una de tantas campañas de fidelización o información para pacientes, con solo chasquear un dedo se obtiene una excelente base de datos, una de esas que harían la boca agua a las grandes compañías farmacéuticas o multinacionales de servicios sanitarios. Pero el peor problema no son las farmacias, los funcionarios chismosos o desleales, tampoco la venta de nuestros datos sanitarios, ni las grandes empresas de telecomunicación que apuestan por la sanidad con oscuros intereses, ni siquiera las compañías farmacéuticas o de dispositivos médicos. El problema es que la existencia misma de esa información nos hace muy vulnerables de una manera que no podemos ni anticipar ahora mismo.

 

 


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2024; Actividades de programas y secciones semFYC. ISSN: 2339-9333