Atención domiciliaria (Hospitalización a domicilio).
Enfoque individual
Mujer de 34 años, sin hábitos tóxicos ni antecedentes de inmunosupresión. Acude a clínica privada para realizar herniorrafía umbilical, tras una semana del post-operatorio presenta induración en cadera izquierda, inicialmente interpretada como absceso. Recibe ciprofloxacino-cefadroxilo y posteriormente amoxicilina-clavulánico-metronidazol, sin mejoría. Tras drenaje de una colección purulenta aparecen nuevas lesiones en región inguinal y cadera contralateral; los primeros cultivos realizados en clínica privada fueron negativos. La persistencia y progresión del cuadro motivaron valoración por el servicio de urgencias hospitalarias, dermatología y posteriormente en Infecciosas. Una biopsia cutánea mostró dermopaniculitis granulomatosa supurativa y permitió aislar Mycobacterium abscessus complex, motivo por el cual fue derivada a Neumología. Ingresa en nuestro servicio (HADO) para el tratamiento, curas , pruebas complementarias y seguimiento clínico.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se diagnosticó paniculitis granulomatosa supurativa cutánea por M. abscessus complex. Durante el proceso presentó palpitaciones y dolor torácico tras meropenem sin repercusión cardiológica, alteración auditiva transitoria asociada a amikacina y parestesias con él linezolid.
Tratamiento y planes de actuación
Se inició tratamiento prolongado multidisciplinar con amikacina IV, meropenem IV, linezolid VO, moxifloxacino VO, azitromicina VO y posteriormente clofazimina VO. Se colocó PICC para facilitar el tratamiento, curas por enfermeria, monitorización clínica, analíticas de control y de niveles de amikacina.
Evolución
Se objetivó inicialmente mejoría progresiva de las lesiones tras 4 meses de tratamiento intravenoso y oral, con disminución de la secreción y cambios favorables en la coloración. Se pasa a tratamiento oral durante 6 meses y persisten las lesiones e ingresa nuevamente en HADO (en la actualidad) para tratamiento IV prolongado e intervención quirúrgica por cirugía plástica.
Las infecciones cutáneas por micobacterias no tuberculosas pueden simular abscesos bacterianos habituales y presentar cultivos iniciales negativos. La falta de respuesta a antibioterapia convencional y la aparición de lesiones recurrentes deben hacer reconsiderar el diagnóstico y favorecer la obtención de biopsia para estudio histológico y microbiológico. El abordaje coordinado entre hospitalización a domicilio (médicos de familia) y diferentes especialidades permite optimizar el diagnóstico, la seguridad del tratamiento prolongado y el seguimiento.