XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Se presenta un caso clínico que muestra la dificultad del abordaje diagnóstico-terapéutico y la importancia de establecer una relación médico-paciente de confianza para la adherencia terapéutica, de la continuidad asistencial para un diagnóstico precoz y de la eficacia del seguimiento de los pacientes.
Mujer de 65 años, sin antecedentes médico-quirúrgicos de interés, que consultó en octubre de 2025 por epigastralgia, cambios en el ritmo intestinal y pérdida de peso.
Enfoque individual
Coincidiendo con la jubilación de su médico de familia de referencia, fue valorada por diferentes profesionales de su centro de salud. Aunque las exploraciones físicas eran anodinas, se solicitaron pruebas complementarias, incluyendo el test de Sangre Oculta en Heces (SOH), que su realización fue rechazada por la paciente.Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Los meses siguientes, la paciente persistió con la sintomatología, siendo valorada por distintos profesionales en cada consulta que realizó y donde no insistieron en la importancia del cribado de SOH. Dos meses después del inicio de los síntomas, la paciente fue atendida por una nueva profesional que, priorizando la seguridad de la paciente, estableció una relación de confianza y negociación, llegando al acuerdo de realizar una ecografía abdominal como alternativa diagnóstica inicial, por la cual se identificó una neoplasia de colon derecho.
Tratamiento y planes de actuación
Tras el hallazgo ecográfico se indicó la realización de un TAC abdominal urgente; sin embargo, fue rechazado por la paciente por falta de conocimiento de la gravedad del proceso. Mediante una comunicación asertiva y seguimiento proactivo, la médico de familia logró que la paciente comprendiera la gravedad de los hallazgos y la necesidad de completar el estudio. El test SOH fue positivo y el TAC reveló una neoplasia de colon ascendente localmente avanzada. La colonoscopia confirmó la presencia de un adenocarcinoma colónico ulcerado.
Evolución
En marzo de 2026, la paciente fue intervenida mediante una hemicolectomía derecha ampliada. Actualmente, está recibiendo tratamiento adyuvante quimioterapéutico.
Este caso manifiesta la importancia de implantar una relación médico-paciente de confianza para la comprensión y negociación y de la continuidad asistencial.
La continuidad asistencial de la atención primaria favorece el diagnóstico precoz y la seguridad clínica.