XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Como antecedentes personales presenta insuficiencia venosa de extremidades inferiores, hemorroides, infección por H. pylori, antecedente de fractura de tibia, apendicectomía en 2002 y lesión de peroneos con pie cavo-varo derecho. Niega consumo de tóxicos. Como antecedente familiar destaca padre con demencia vascular.
Refiere desde hace varias semanas episodios de pérdida de memoria, como olvidar actividades realizadas durante la mañana o los nombres de pacientes que acuden a su consulta, asociando prosopagnosia. La exploración neurológica en Atención Primaria es normal: pupilas isocóricas y reactivas, pares craneales sin alteraciones y ausencia de déficits motores o sensitivos. Se realiza analítica sanguínea con determinación de ácido fólico y vitamina B12, sin alteraciones.
Enfoque familiar y comunitario
Ante la clínica referida, la normalidad de la exploración y de las pruebas complementarias iniciales, se considera necesario ampliar el estudio mediante valoración especializada, realizando derivación a Neurología.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se plantea como diagnóstico diferencial deterioro cognitivo leve, demencia vascular y quejas somáticas sin patología subyacente.
Tratamiento y planes de actuación
Durante el estudio por Neurología se realiza TAC craneal, que muestra leucoaraiosis supratentorial precoz y adenomatosis calcificada de las arterias de la base encefálica. Posteriormente, la RM evidencia lesiones de sustancia blanca periventricular y subcortical sugestivas de enfermedad desmielinizante (C3 y C7T1)
Evolución
Se inicia tratamiento dirigido al diagnóstico de esclerosis múltiple, con buena evolución. Resolviendo clinica en pocas semanas.Este caso pone de manifiesto el papel fundamental de Atención Primaria ante síntomas neurológicos inespecíficos. La aparición de alteraciones cognitivas y prosopagnosia en una paciente de 53 años, pese a una exploración neurológica y analítica iniciales normales, debe motivar un adecuado razonamiento clínico y la identificación de signos de alarma que justifiquen ampliar el estudio. La atención longitudinal y la capacidad del médico de familia para detectar cambios respecto a la situación basal del paciente permiten realizar una derivación adecuada y favorecer un diagnóstico precoz de patologías potencialmente graves.