5, 6 y 7 de febrero de 2026
Enfoque individual
Mujer de 26 años con lupus eritematoso sistémico, síndrome de Sjögren y síndrome antifosfolípido, en tratamiento inmunosupresor (belimumab, micofenolato, hidroxicloroquina, prednisona baja) y anticoagulación con acenocumarol. Antecedente de miocarditis ligera, derrame pericárdico e infartos esplénicos. Acude a urgencias por 9 horas de dolor articular generalizado, dolor torácico pleurítico derecho con disnea leve y dorsalgia, sin fiebre ni traumatismo. Exploración: hemodinámicamente estable, taquicardia 109 lpm, sin hallazgos patológicos en la auscultación ni sinovitis franca. Analítica: proteína C reactiva 9,8 mg/L, resto de bioquímica y hemograma sin alteraciones relevantes; INR 2,8. Radiografía de tórax normal. ECG con ritmo sinusal y supradesnivelación cóncava del ST. Ecocardiograma con derrame pericárdico leve sin signos de taponamiento.
Enfoque familiar y comunitario
Paciente joven con enfermedad autoinmune crónica que requiere apoyo familiar y social, así como coordinación entre Atención Primaria y especialidades para seguimiento, adherencia terapéutica, vacunación y detección de repercusión emocional o laboral.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se interpreta el cuadro como brote de lupus eritematoso sistémico con pericarditis lúpica aguda, cumpliendo criterios diagnósticos (dolor torácico típico, cambios electrocardiográficos y derrame pericárdico). Diagnósticos diferenciales: síndrome coronario agudo, tromboembolismo pulmonar, miopericarditis, pleuritis lúpica e infección intercurrente, descartados por clínica, exploración y pruebas complementarias. Problemas principales: actividad lúpica, serositis, anticoagulación crónica e impacto funcional.
Tratamiento y planes de actuación
Se pauta tratamiento antiinflamatorio y aumento transitorio de corticoides, manteniendo inmunosupresión de base y anticoagulación ajustada, con plan de reevaluación clínica y ecocardiográfica y contacto con Reumatología y Cardiología.
Evolución
Evolución favorable, con mejoría del dolor y de las poliartralgias, sin deterioro hemodinámico ni signos de taponamiento, alta y seguimiento estrecho en Atención Primaria y consultas especializadas.