XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Paciente de 60 años que acude por hipertensión arterial (HTA) que no mejora con medicación y clínica de nerviosismo y sudoración compatible con ansiedad.
Enfoque individual
Antecedente de síndrome ansioso depresivo y gonartrosis leve. En los últimos meses seguía un control en Atención Primaria por mareo, palpitaciones y tensión mal controlada pese a medicación. Se habían realizado varias pruebas, como una analítica básica y un holter, sin hallazgos patológicos. El paciente lo relacionaba con ansiedad.
En una de las visitas de seguimiento refirió que en ese momento tendría la tensión alta porque notaba rubor facial y nerviosismo. Se objetivó tensión alta y a la anamnesis dirigida el paciente refería crisis paroxísticas de cefalea, sudoración y rubor facial de meses de evolución.
Enfoque familiar y comunitario
Su madre, también paciente de nuestro cupo, es portadora de marcapasos por bloqueo AV de tercer grado y presentaba episodios de mareo con sudoración.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante HTA de difícil control con clínica paroxística se planteó: ansiedad, crisis hipertensiva, presíncope ortostático, flushing farmacológico y, como sospecha principal, feocromocitoma. El diferencial del flushing incluyó causas emocionales, alimentarias/enólicas, farmacológicas, rosácea, síndrome carcinoide y mastocitosis.
Tratamiento y planes de actuación
Se solicitaron metanefrinas en orina, con normetanefrina elevada (583 mcg/24h). Se derivó a Endocrinología, confirmándose elevación mantenida en orina y plasma tras preparación. El TC suprarrenal mostró un nódulo izquierdo de 11 mm indeterminado, sin criterios de adenoma. El PET-TC con F18-DOPA evidenció hipercaptación compatible con feocromocitoma. Se inició doxazosina 2 mg/día con buen control tensional. El estudio genético de predisposición a paragangliomas fue negativo.
Evolución
Pendiente de suprarrenalectomía, con bloqueo alfa-adrenérgico y seguimiento compartido.El feocromocitoma es una causa infrecuente pero corregible de HTA secundaria. La medicina de familia y comunitaria, por su atención longitudinal, ocupa una posición clave para detectar signos de alarma (HTA resistente con clínica paroxística) y evitar anclar el cuadro en la ansiedad. La sospecha clínica y la coordinación con el nivel hospitalario fueron determinantes.