IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Mujer de 71 años valorada inicialmente en Atención Primaria tras aviso del 112 por presentar astenia, cefalea, somnolencia marcada, imposibilidad para abrir los ojos y dificultad para la deambulación.
Enfoque individual
Presenta antecedentes personales de dislipemia, hipoacusia bilateral, miocardiopatía dilatada con disfunción ventricular, hipotiroidismo primario autoinmune, estenosis lumbar y síndrome depresivo.
La paciente tiene dos hijos. Convive con su marido e hija. El hijo la visita esporádicamente. Habita en una vivienda con recursos limitados. Nula red social.
Su hijo refiere mala adherencia terapéutica ya que los cuidados por parte de los convivientes no son los adecuados. No acude a sus controles médicos.
Presenta regular estado general, somnolencia, escasa respuesta a estímulos, sequedad de mucosas, tensión arterial 190/120 mmHg, frecuencia cardíaca 60 lpm, temperatura 37 ºC, exoftalmos, no bocio, auscultación cardiaca arrítmica sin soplos, abdomen sin alteraciones, sin otros hallazgos relevantes en la exploración física.
Se decide trasladar a Urgencias Hospitalarias.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: hipotiroidismo primario grave. Crisis hipertensiva. Mala adherencia terapéutica.
Diagnóstico diferencial: accidente cerebrovascular, infección viral.
Tratamiento y planes de actuación
En Urgencias se realiza analítica básica completa, objetivándose niveles de TSH >100,00 uUI/mL, T4 libre 0,39 ng/mL, T3 libre 0,75 pg/mL, FGe 31 mL/min/1,73 m² y NT-proBNP muy elevada. Anticuerpos antitiroideos negativos. Sistemático orina normal. Electrocardiograma y radiografías normales. Entregado el volante de su médico de familia, se cursa ingreso en el servicio de Medicina Interna.
Evolución
Durante su ingreso presentó recuperación de la función renal y normalización de cifras tensionales. Se ajustó el tratamiento incrementando dosis de estatina y se añadió ezetimibe por LDL elevado y alto riesgo cardiovascular. La evolución fue favorable con mejoría clínica y analítica.
Este caso pone de manifiesto el papel fundamental de Atención Primaria en el seguimiento de patologías crónicas y en la detección de la mala adherencia terapeútica. Valores de TSH extremadamente elevados pueden asociarse a compromiso neurológico y requerir atención inmediata pudiendo confundirse con otras situaciones emergentes. Un abordaje integral y multidisciplinar puede evitar descompensaciones graves y hospitalizaciones. La longitudinalidad propia de la Medicina Familiar y Comunitaria es esencial para prevenir o atenuar situaciones como la descrita.