Cifras de presión arterial elevadas, con registros de hasta 220/110 mmHg, pese a tratamiento antihipertensivo.
Enfoque individual
Mujer de 79 años con HTA desde 2001, diabetes mellitus tipo 2, dislipemia, hipotiroidismo, osteoporosis y cardiopatía isquémica (IAMSEST en 2019). No fumadora. Presenta intolerancia a antihipertensivos. Desde junio de 2025 presenta mal control tensional pese a enalapril 20 mg/12 horas e hidroclorotiazida 25 mg/24 h
Se confirma HTA mediante AMPA y MAPA, objetivándose elevación nocturna, sin signos de emergencia hipertensiva, y patrón no dipper. Se revisan adherencia, técnica de medición, tratamiento y tolerancia farmacológica. Ante la dificultad de control se inicia estudio de HTA secundaria. Función renal conservada (FG 71-74 ml/min/1,73 m²), sin albuminuria significativa y con hipopotasemia leve (K 3,43 mmol/L). La poligrafía respiratoria objetiva apnea obstructiva del sueño grave con repercusión oximétrica. La angio-TC abdominal identifica estenosis significativa de la arteria renal izquierda por
kinking. La arteriografía con manometría confirma la alteración anatómica, pero muestra un gradiente pre/postestenosis de 3 mmHg, sin repercusión hemodinámica significativa, por lo que no se realiza revascularización.
Enfoque familiar y comunitario
Se mantiene seguimiento longitudinal desde Atención Primaria, reforzando educación sanitaria, autocontrol domiciliario y adherencia, y coordinando la atención con Nefrología y Neumología.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
HTA de difícil control. Se consideran pseudorresistencia, AOS e HTA renovascular. La ausencia de repercusión hemodinámica hace improbable que la estenosis renal sea la causa de la HTA.
Tratamiento y planes de actuación
Se mantiene tratamiento con enalapril 20 mg/12 h e hidroclorotiazida 25 mg/24 h. Pendiente de valoración especializada de la AOS.
Evolución
Actualmente presenta cifras medias aproximadas de 140/88 mmHg y función renal estable.
La HTA de difícil control exige confirmar las cifras, comprobar adherencia y técnica de medición y realizar una búsqueda de causas secundarias. Los hallazgos radiológicos deben interpretarse en su contexto clínico y funcional. En este caso, la correlación entre MAPA, imagen y estudio hemodinámico permitió descartar una causa renovascular relevante y evitar una intervención innecesaria. El seguimiento longitudinal y la coordinación multidisciplinar desde Atención Primaria fueron fundamentales para individualizar el manejo.