XLIV Congreso de la semFYC - Barcelona

14-16 de noviembre de 2024

Comunicaciones: Casos clínicos

Ojo con la cefalea (Póster)

Ámbito del caso

Servicio de Urgencias

Motivos de consulta

Hombre de 88 años que acude por cefalea.

Historia clínica

Enfoque individual

Exfumador, HTA, DLP, ictus isquémicos de repetición (sospecha de Sd antifosfolípido) e isquemia crónica de extremidades inferiores en tratamiento con apixaban y clopidogrel.

SFB: Vive solo en su domicilio y acude al centro de día. Deambula con andador.

Acude con su hijo quién refiere que hace 2 meses su padre comenzó con dolor mandibular sobre todo al masticar. Hace 15 días ese dolor «sube» y comienza, primero, con cefalea hemicraneal izquierda y posterior holocraneal asociando alodinia hasta no tolerar contacto de piel con sábanas.

Leyendo evolutivos, parece que está en seguimiento por oftalmología desde hace 5 meses por pérdida brusca de agudeza visual (AV) del ojo derecho (TAC craneal normal en urgencias) y posterior pérdida brusca de AV del ojo izquierdo un mes más tarde, con consecuente ceguera bilateral. Se sospecha de oclusión de arteria central de la retina bilateral sin causa conocida.

A la exploración se palpan ambas arterias temporales empastadas, sin pulsos y con importante alodinia. Resto de exploración normal. Analítica con 78 PCR. Se repite TAC sin hallazgos.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Sospecha de arteritis de células gigantes (ACG)

Tratamiento y planes de actuación

Se comenta caso con médicas de planta de guardia (reumatólogas). Se decide iniciar pulso de metilprednisolona 500 mg I.V e ingreso a su cargo.

Evolución

Se confirma sospecha diagnóstica con ecografía y se descarta afectación de grandes vasos mediante PET-TAC. Mejoría significativa tanto clínica como analítica, progresando el tratamiento a vía oral.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

La ACG es la vasculitis primaria más frecuente en adultos con un pico de incidencia entre los 70 y 80 años.

Casi el 20% de los pacientes presenta pérdida visual transitoria, normalmente unilateral, pero que si no se trata con urgencia suele preceder a una pérdida permanente. Además, si no se trata de forma adecuada casi en un 50% de los casos se puede producir afectación del ojo contralateral. Por ello, es importante un diagnóstico y tratamiento precoces para evitar consecuencias irreversibles y que generan dependencia como es la pérdida de visión permanente. Nuestro paciente pasó de ser una persona casi independiente a ser totalmente dependiente en cuestión de 2 meses.


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2025; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Irigoyen Larrion, Maite
CS Olaguibel. Vitoria-Gasteiz, Álava