XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Debilidad facial asimétrica de aparición brusca, seguida pocos días después de afectación contralateral.
Enfoque individual
Varón de 42 años, trabajador del sector hostelero, hombre que tiene sexo con hombres, con infección por VIH desde 2011 (categoría A2, nadir CD4 480 cél/mm³) en tratamiento antirretroviral con buen control y tuberculosis tratada. Consulta en urgencias por debilidad de hemicara derecha, se orienta como parálisis de Bell y se trata con corticoide oral sin mejoría; días después aparece afectación contralateral, sin respuesta a un segundo ciclo. Ante la persistencia de dicha clínica, febrícula y otalgia bilateral, reconsulta en atención primaria. Con sospecha de parálisis facial periférica bilateral, se inician estudios de causas secundarias y se deriva para valoración en Neurología.
Enfoque familiar y comunitario
La relación de confianza construida a lo largo de los años con su médico de primaria facilitó una anamnesis sexual abierta, clave para orientar la sospecha hacia una infección de transmisión sexual reemergente.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Una parálisis facial bilateral progresiva y refractaria a corticoides en inmunodeprimidos es signo de alarma que exige descartar causa secundaria. Se planteó diagnóstico diferencial entre reactivación herpética, sarcoidosis, Lyme, proceso linfoproliferativo y neurolúes. La RM craneal mostró realce patológico bilateral de varios pares craneales. La serología de lúes resultó positiva en sangre y LCR, confirmándose una meningoencefalitis luética con afectación multineurítica craneal.
Tratamiento y planes de actuación
Penicilina G sódica intravenosa 14 días, seguida de tres dosis semanales de penicilina benzatínica intramuscular, junto con rehabilitación facial y tratamiento sintomático del dolor neuropático.
Evolución
Mejoría progresiva de la paresia bilateral, persistiendo mínima paresia derecha residual y disfagia leve con sialorrea; la infección por VIH se mantuvo indetectable.
La parálisis facial bilateral, recidivante o refractaria a corticoides, es un signo de alarma que debe hacer sospechar causa secundaria, especialmente en VIH u otra inmunosupresión, en quienes la neurolúes puede manifestarse como polineuropatía craneal multifocal. El médico de familia en este caso, como ejemplo claro de longitudinalidad debe sospechar causas secundarias, evitando el etiquetado precipitado de parálisis de Bell, y solicitar precozmente ante toda parálisis atípica serología de lúes ya que se trata de una entidad infrecuente pero curable y con secuelas evitables si se diagnostica a tiempo.