IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Atención Primaria.
Pérdida brusca e indolora de visión en ojo derecho
Enfoque individual
Hombre de 65 años que consulta por pérdida súbita de visión en el ojo derecho, de 24 horas de evolución. No refería traumatismo previo, dolor ocular, síntomas neurológicos ni clínica general asociada. Entre sus antecedentes personales destacaba hipertensión arterial bien controlada. No presentaba antecedentes oncológicos conocidos ni tratamiento crónico relevante.
En la exploración realizada en la consulta de Atención Primaria se objetivó una disminución marcada de la agudeza visual en el ojo derecho, con reflejos pupilares conservados y ausencia de signos inflamatorios externos. El ojo izquierdo no mostraba alteraciones. La exploración neurológica y general fue normal.
Ante la identificación de un síntoma de alarma oftalmológico, se decidió derivación urgente para valoración especializada.
Las pruebas complementarias realizadas en el ámbito hospitalario evidenciaron una lesión intraocular compatible con metástasis coroidea. Se completó estudio de extensión que mostró múltiples lesiones metastásicas. La biopsia de una lesión cutánea sospechosa confirmó el diagnóstico de melanoma maligno.
Enfoque familiar y comunitario
No se identificaron antecedentes familiares relevantes ni factores comunitarios asociados. El diagnóstico supuso un impacto emocional significativo tanto para el paciente como para su entorno, que fue abordado desde Atención Primaria mediante escucha activa, apoyo emocional y acompañamiento longitudinal.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante una pérdida visual brusca e indolora se planteó como diagnóstico diferencial patología vascular ocular, desprendimiento de retina, neuritis óptica y procesos tumorales. El reconocimiento precoz del síntoma de alarma permitió identificar una enfermedad neoplásica sistémica avanzada.
Tratamiento y planes de actuación
Se inició tratamiento oncológico sistémico conforme a los protocolos vigentes, junto con manejo específico de la afectación ocular. Desde Atención Primaria se realizó seguimiento continuado, coordinación entre niveles asistenciales y abordaje paliativo de los síntomas, con especial atención al impacto emocional.
Evolución
La evolución visual fue desfavorable, con pérdida funcional persistente del ojo afectado. El paciente continuó seguimiento multidisciplinar por enfermedad metastásica.
La pérdida brusca de visión puede constituir la forma de presentación inicial de una neoplasia sistémica grave. Este caso pone de manifiesto la importancia del reconocimiento de síntomas de alarma, la toma de decisiones ágiles y la derivación urgente desde Atención Primaria. Asimismo, resalta el papel del médico de familia en el acompañamiento longitudinal, la coordinación asistencial y el abordaje biopsicosocial ante diagnósticos de alto impacto.