XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Mujer de 52 años, natural de Uruguay, con antecedentes personales de diabetes mellitus tipo 2 (bien controlada, HbA1c 6,8%), hipertensión arterial y vitíligo, sin hábitos tóxicos. Consulta a su médico de familia por progresión de una lesión ulcerada de aproximadamente 8 cm de diámetro en la región pretibial derecha, pese a las curas realizadas durante un mes por Enfermería de Atención Primaria; continúa con intenso dolor, exudado purulento, tejido de granulación con áreas necróticas y celulitis perilesional. Niega traumatismos, convivencia con animales o viajes recientes.
Se recoge una muestra para cultivo y, según el antibiograma, se ajusta el tratamiento a ciprofloxacino con mejoría parcial. Previamente no había respondido al tratamiento antibiótico empírico con amoxicilina-clavulánico y clindamicina.
Dos semanas después, pese a mantener curas cada 48 horas, presenta empeoramiento clínico. Se realiza interconsulta a Medicina Interna, se obtiene un segundo cultivo y se inicia cefditoreno de acuerdo con el antibiograma previo. En el nuevo cultivo se aísla Pseudomonas aeruginosa resistente a las opciones antibióticas orales, por lo que, ante el fracaso terapéutico y el difícil control del dolor, se deriva a Urgencias.
Es valorada por el equipo PROA, que indica antibioterapia intravenosa mediante Hospitalización a Domicilio.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
La evolución continúa siendo tórpida, lo que requiere una estrecha coordinación multidisciplinar y obliga a reconsiderar el diagnóstico inicial, con amplias posibilidades diagnósticas que incluye la úlcera diabética, ectima gangrenoso, úlcera secundaria a insuficiencia venosa y carcinoma epidermoide.
Tratamiento y planes de actuación
Dermatología realiza curas con sistema PICO y biopsia de la lesión. La correlación entre los hallazgos clínicos e histopatológicos permite establecer el diagnóstico de pioderma gangrenoso, por lo que se amplía el estudio para descartar una enfermedad sistémica asociada.
La colonoscopia y el estudio anatomopatológico muestran hallazgos compatibles con enfermedad inflamatoria intestinal.
Evolución
Se inicia tratamiento con infliximab, con mejoría progresiva, aunque lenta, del pioderma gangrenoso.Este caso pone de manifiesto la importancia del seguimiento longitudinal y de la reevaluación diagnóstica ante la evolución tórpida de una úlcera que no cicatriza, manteniendo siempre presente un diagnóstico diferencial amplio, reconocer una evolución atípica y promover una coordinación multidisciplinar precoz, evitando intervenciones potencialmente perjudiciales.