Atención Primaria.
Mujer de 56 años con poliglobulia y trombocitosis de 6 meses de evolución.
Enfoque individual
Antecedentes: Fumadora social. Dislipemia a tratamiento con atorvastatina. No estancias recientes en grandes alturas.
En analítica de control de salud se detecta hemoglobina de 19.0 g/dL, hematocrito 57.6 % y plaquetas 543 x 109/L. Dado el antecedente de tabaquismo y ausencia de clínica, se decidió seguimiento con nueva analítica en seis meses.
En la reevaluación destaca hemoglobina 20.4 g/dL, hematocrito 65.5 % y plaquetas 403 x 109/L. Al interrogar a la paciente, refiere episodios aislados de cefalea leve de años de evolución. En la exploración física se encontró discreta plétora facial, sin otros hallazgos destacables.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Policitemia vera
Tratamiento y planes de actuación
- Poliglobulia secundaria a tabaquismo o a enfermedad pulmonar crónica.
- Poliglobulia secundaria a patología renal.
- Eritrocitosis congénitas
Evolución
La persistencia de una poliglobulia junto con la elevación de otra línea hematopoyética (trombocitosis) hizo aumentar la sospecha de una neoplasia mieloproliferativa, resultando prioritario descartar causas secundarias antes de la derivación.¹
Se realizó ecografía clínica abdominal en el centro de salud que descartó hepatoesplenomegalia y alteraciones morfológicas renales.
Valorada por hematología y con sospecha de policitemia vera, solicitaron estudio de mutación del gen JAK2 (positiva) e iniciaron tratamiento con ácido acetilsalicílico 100 mg.
Se realizaron dos flebotomías, con reducción significativa de cefaleas y de niveles de Hb hasta 17.4 g/dL.
La Atención Primaria desempeña un papel fundamental en la detección precoz de las neoplasias mieloproliferativas mediante la interpretación sistemática de las alteraciones analíticas y la adecuada orientación del estudio diagnóstico.
La ecografía clínica es una herramienta accesible que permite descartar causas secundarias de poliglobulia.
El hallazgo de una poliglobulia persistente asociada a la elevación de al menos otra línea celular hematopoyética debe hacer sospechar una policitemia vera, una vez excluidas las causas secundarias.
El tratamiento con ácido acetilsalicílico a dosis bajas, la realización de flebotomías y el control de los factores de riesgo cardiovascular constituyen la base del manejo inicial de la policitemia vera, con el objetivo de reducir el riesgo de eventos trombóticos.