IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Atención Primaria.
Paciente musulmana practicante, con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) desea realizar el ayuno de Ramadán de manera segura, integrando su práctica religiosa con el control de la enfermedad crónica.
Enfoque individual
Mujer de 42 años, con antecedentes de DM2 e hipertensión arterial (HTA), en tratamiento con metformina, pioglitazona y lisinopril sin complicaciones crónicas conocidas y sertralina por clínica ansioso-afectiva. Consulta por deseo de ayunar en Ramadán, ya que es muy importante para ella espiritualmente y le hace sentir cerca de su comunidad. Solicita acompañamiento médico para realizarlo sin riesgo.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
DM2 y HTA en contexto de necesidad de abordaje biopsicosocial y espiritual más allá de las guías de práctica clínica.
Tratamiento y planes de actuación
Reajuste de tratamiento en función de control glicémico, educación sanitaria específica para Ramadán, valoración periódica del riesgo y toma de decisiones compartida.
Según la tradición islámica, las personas con patologías que puedan empeorar con el ayuno están exentas. Se realiza valoración clínica y analítica, objetivando buen control de la DM2 (HbA1c 6,2%), por lo que se considera que el riesgo de complicaciones durante el ayuno, con supervisión adecuada, es bajo. Se consensua con la paciente ajustar el horario del tratamiento a las ingestas del iftar y el suhur, reforzar la educación diabetológica, instruir sobre la monitorización capilar y los síntomas de alarma para romper el ayuno.
Evolución
La paciente completa el Ramadán sin incidencias ni descompensaciones significativas, manteniéndose así la alianza terapéutica y el respeto a sus valores.
Un año después, consulta con peor control de su diabetes (HbA1c 7,8%), con necesidad de intensificación terapéutica, situándose en un perfil de mayor riesgo para ayunar. Tras explicación de los riesgos potenciales y revisión de alternativas permitidas en el marco religioso, la paciente decide no ayunar y acompañar a su familia desde la esfera espiritual y social.
El médico de familia ocupa una posición privilegiada para integrar la atención segura de la DM2 durante el Ramadán con las creencias religiosas del paciente, utilizando la educación y la toma de decisiones compartida para garantizar la seguridad y favorecer la adherencia. Este caso ilustra la importancia del enfoque biopsicosocial, la sensibilidad cultural y la consideración de la espiritualidad en la atención a pacientes crónicos en Atención Primaria.