Comunicaciones: Casos clínicos

Prestación razonada de la ayuda a morir: la dimensión emocional del dolor cronificado (póster)

Ámbito del caso

Atención domiciliaria. 

Motivos de consulta

Prestación razonada de ayuda a morir.

Historia clínica

Enfoque individual

Hombre de 82 años, viudo y parcialmente autónomo en ABVD. Cognitivamente conservado con antecedentes de hipertensión, dislipemia, miocardiopatía hipertrófica obstructiva con disnea NYHA III, enfermedad renal crónica GIIIA2. Angiodisplasias jejunales con ingresos múltiples por sangrado. Adenocarcinoma de próstata y sigma libre de enfermedad. Carcinoma urotelial con cistectomía radical y portador de urostomía. Coxartrosis severa bilateral.

Enfoque familiar y comunitario

Vive solo en domicilio con cuidadoras a tiempo parcial; sale a la calle solo con silla eléctrica. Tiene una hija y 2 nietas con muy buen vínculo.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Paciente con coxartrosis severa que provoca dolor intenso y gran limitación de movilidad. Ha sido rechazado para cirugía (por considerarse de bajo riesgo-beneficio al ser una patología benigna) y también por la clínica del dolor (por no responder al tratamiento inicial), quedando sin opciones terapéuticas. Tras 2 años atendido por múltiples profesionales hospitalarios sin mejoría, se siente desesperanzado y abandonado por parte del sistema sanitario.

Tratamiento y planes de actuación

Ante la desesperanza, el paciente solicita la PRAM (ayuda médica para morir). Aunque inicialmente algunos profesionales cuestionan su decisión por tratarse de una patología benigna, su médica de familia revisa con él todas las opciones terapéuticas, las cuales él rechaza por falta de esperanza, posible iatrogenia y bajas expectativas de mejoría, optando así por la PRAM.

Evolución

Durante el proceso de acompañamiento, sufre una caída en casa debido al dolor y la limitación de movilidad, lo que provoca un ingreso hospitalario por sangrado renal. Gracias a la coordinación entre paliativos hospitalarios y atención primaria, logra estabilizarse y regresar a su domicilio, donde finalmente puede recibir la PRAM acompañado de su familia, tal como deseaba, mostrando gran agradecimiento.

Conclusiones

  • La longitudinalidad en la primaria permite conocer los sistemas de valores de los pacientes y adaptar las terapias a las necesidades reales de los mismos.  
  • En situaciones graves, la buena comunicación entre primaria y hospital es esencial para el cuidado de los pacientes.  
  • Para acompañar y cuidar correctamente a los pacientes, es imprescindible que estos tengan un papel principal en la toma de decisiones, también en las valoraciones de riesgo-beneficio de las intervenciones. 

Comunicaciones y ponencias semFYC: 2026; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Isbert Prades, Mariona
CAP Raval Nord. Barcelona
Loscertales De La Puebla, Maria Paz
CAP Raval Nord. Barcelona
Oliva Vidal, Laura
CAP Raval Nord. Barcelona