16 y 17 de abril de 2026
La tradición industrial y el envejecimiento poblacional generan un contexto marcado por enfermedades crónicas, problemas de salud mental y soledad no deseada, que suponen un reto para el bienestar comunitario. Ante esta situación, la coordinación intersectorial se presenta como una estrategia clave, materializada en la reactivación de una Mesa Intersectorial de Salud (MIS) con enfoque participativo y comunitario entre agentes sociales, sanitarios e institucionales.
El objetivo principal fue impulsar y reactivar la MIS. Como objetivos específicos se plantearon la exploración de la comunidad y la identificación de necesidades, recursos y activos en salud existentes en el territorio.
El proyecto abordó determinantes sociales de la salud, salud comunitaria, participación ciudadana, soledad no deseada, salud mental, coordinación sociosanitaria y fortalecimiento del tejido asociativo.
Se utilizó una metodología participativa con enfoque cualitativo y cuantitativo, basada en el ciclo de acción comunitaria. Incluyó recogida de datos, observación del entorno, encuentros con la MIS, entrevistas a informantes clave y sesiones grupales con asociaciones mediante dinámicas participativas.
Participaron 28 personas, identificándose 103 necesidades, 132 recursos y 63 activos. La soledad no deseada y la salud mental emergieron como necesidades prioritarias. Destacó el fuerte asociacionismo y la amplia red de recursos como principales activos.
La experiencia fue valorada positivamente por los participantes, destacando la motivación, el aprendizaje y la utilidad del trabajo en red. La continuidad de la MIS es clave para transformar el diagnóstico en acciones concretas.