XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Varón de 52 años que consulta por prurito generalizado
Enfoque individual
Varón de 40 años, natural de Ecuador, sin viajes recientes, fumador de 10 cigarrillos/día.
Antecedentes Patológicos: Linfoma centrofolicular estadio IIE diagnosticado en 2019, tratado con rituximab y actualmente en remisión completa, en seguimiento por Hematología; dorsolumbalgia mecánica en tratamiento ocasional con AINE y paracetamol; episodios de diarrea autolimitada.
Consulta por prurito generalizado de un año de evolución, predominante en tronco y extremidades, sin lesiones cutáneas asociadas ni predominio horario, con discreta mejoría tras antihistamínicos orales y sin otra sintomatología acompañante. En la exploración física únicamente destacaban leves lesiones excoriativas residuales.
Enfoque familiar y comunitario
Se recomendó estudio serológico a todos los convivientes del entorno familiar, con resultados negativos en todos los casos.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Analítica inicial: eosinofilia del 11%, coprocultivo y estudio coproparasitario negativos. Ante la persistencia del cuadro se amplió el estudio de eosinofilia, observándose aumento hasta el 25%. Resto del estudio normal: VSG, LDH, folatos, vitamina B12, ferritina, serología VIH, IgE para Anisakis y autoinmunidad (FR, ANA, ANCA, anti-MPO, anti-PR3, complemento y proteinograma). Se repitió el estudio coproparasitario seriado, identificándose larvas de Strongyloides stercoralis.
Tratamiento y planes de actuación
Se pautó ivermectina 200 mcg/kg/día durante dos días y se realizó valoración conjunta con Enfermedades confirmándose serología positiva para Strongyloides.Evolución
En el control posterior mejoró la clínica, con normalización de eosinófilos (4,3%) y negativización de los estudios seriados de parásitos en heces.La estrongiloidiasis puede permanecer asintomática o producir síntomas inespecíficos durante años. La eosinofilia persistente debe hacer considerar esta parasitosis, especialmente en pacientes procedentes de áreas endémicas o con antecedentes de inmunosupresión. Un estudio coproparasitario negativo no es excluyente.
La gravedad de la infección radica en su potencial evolución a síndrome de hiperinfección y diseminación, especialmente en pacientes con inmunosupresión o tratamiento con corticoides, con elevada morbimortalidad si no se diagnostica y trata precozmente.
La continuidad asistencial y la visión integral desde Atención Primaria fueron fundamentales para el diagnóstico de esta entidad potencialmente grave pero tratable.