XXXV Congreso de Comunicación y Salud
7, 8 y 9 de mayo 2026
Analizar la experiencia formativa de los participantes en un programa de entrevista clínica, identificando los elementos percibidos como más valiosos, las áreas susceptibles de mejora y su utilidad en la práctica asistencial.
Estudio cualitativo descriptivo realizado al finalizar una actividad formativa en comunicación clínica desarrollada con residentes. La recogida de información tuvo lugar inmediatamente tras la intervención. Se incluyeron profesionales sanitarios asistentes al curso mediante muestreo consecutivo. Se analizaron 35 cuestionarios anónimos con preguntas abiertas. La información se obtuvo a través de encuesta autoadministrada que exploraba aspectos mejor y peor valorados, propuestas de mejora y perfil profesional al que recomendarían la actividad. Se realizó un análisis temático a partir de las propias respuestas de los participantes. Primero se leyeron todas de forma detallada para comprender su contenido global; después se identificaron las ideas relevantes y se agruparon en temas comunes, que permitieron organizar los resultados en categorías interpretativas. Se consideró que la información era suficiente cuando las últimas respuestas repetían los mismos temas y no aportaban aspectos nuevos. El análisis se apoyó en el marco del aprendizaje experiencial y la comunicación centrada en la persona. Limitaciones: brevedad y heterogeneidad de las respuestas, ausencia de entrevistas en profundidad y posible sesgo de deseabilidad social. Participación voluntaria y anonimizada, con tratamiento agregado de los datos.
Se identificaron cuatro ejes principales. Primero, el valor del aprendizaje práctico, con especial énfasis en simulaciones, role playing y casos clínicos aplicados. Segundo, la interacción y dinamismo del formato, destacando la participación activa y el trabajo en equipo. Tercero, la aplicabilidad inmediata de las herramientas comunicativas en la consulta. Cuarto, propuestas de mejora centradas en ampliar el número y variedad de simulaciones y optimizar algunos aspectos organizativos.
La actividad fue considerada recomendable para cualquier profesional sanitario con contacto asistencial. La formación resultó útil y transferible.