5, 6 y 7 de febrero de 2026
Enfoque individual
NAMC, No FRCV. No hábitos tóxicos. No antecedentes de interés.
Mujer de 71 años, sin factores de riesgo cardiovascular ni antecedentes relevantes, que acude a Urgencias por sensación brusca de nerviosismo tras realizar tareas domésticas. Niega dolor torácico, disnea, palpitaciones o presíncope.
EF: BEG, AC: tonos rítmicos, soplo sistólico en borde paraesternal izquierdo. AP: MVC. No edemas en MMII.
PPCC: ECG: Taquicardia sinusal, 116 lpm, PR nomal, BRI con QRS limite.QTc: 484 ms prolongado. AS: Glu: 111, Cr 0,53; Na 137; K: 4,4; Cl 102; TnTus 1146, coagulación normal. Hb 13,9, Plaq 18400. Rx Tórax: Silueta cardíaca normal, sin otras alteraciones.
Enfoque familiar y comunitario
Vive sola, tiene una hermana.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: tako-tsubo.
Diagnóstico diferencial: Arritmia cardíaca, SCASEST.
Identificación de problemas: ITC a cardiología: ecocardioscopia: VI con Patrón de tako-tsubo típico, acinesia de segmentos medio-apicales con hipercontractilidad de segmentos basales, gradiente dinámico en TSVI no significativo, probabilidad alta de HTP. No derrame pericárdico. Aorta normal.
Tratamiento y planes de actuación
Se decide su ingreso a UMI y monitorización.
Evolución
Durante su ingreso la taquicardia sinusal evolucionó a una fibrilación auricular por lo que se pautó amiodarona hasta que volvió al ritmo sinusal. Se le realiza RM donde se confirma FEVI preservada. Al encontrase estable se procedió a dar su alta con Bisorpolol 2,5 mg y olmesartan 10 mg y control por cardiología en 3 meses.
La presentación de la miocardiopatía de estrés suele ocurrir con clínica superponible a la de un SCA, en mujeres posmenopáusicas y en relación con un desencadenante emocional. Es frecuente la presentación como dolor torácico anginoso de inicio brusco, muchas veces con un cuadro clínico no distinguible de un infarto con elevación del segmento ST. En este caso la clínica era atípica con diagnóstico diferencial de SCASEST. Dado que el cuadro de la miocardiopatía de estrés es inicialmente indistinguible de un SCA, el manejo inicial de estos pacientes debe ser el del SCA, que incluye antiagregación y anticoagulación según recomendaciones actuales, y posterior control de factores de riesgo cardiovascular desde atención primaria.