XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Establecer un circuito estructurado de atención domiciliaria para pacientes en situación de últimos días desde Atención Primaria. Favorecer la permanencia y el fallecimiento en el lugar elegido, de acuerdo con sus valores y preferencias. Anticipar necesidades clínicas, farmacológicas, emocionales y sociales. Mejorar la coordinación entre medicina, enfermería y atención continuada para evitar traslados hospitalarios no deseados.
Se propone implantar un circuito de atención domiciliaria para pacientes en situación de últimos días, basado en la atención integral por medicina y enfermería. Se incluirán pacientes en seguimiento activo, con o sin atención por cuidados paliativos, así como aquellos identificados de manera inesperada.
Tras la activación, se realizará una valoración domiciliaria conjunta para conocer preferencias y necesidades y elaborar un plan individualizado que incluya: lugar deseado de atención y fallecimiento, cuidador principal, adecuación del tratamiento farmacológico, medicación anticipada para síntomas recurrentes, material sanitario disponible, utilización de vía subcutánea y criterios para sedación paliativa.
Se incorporará un “Checklist de preparación para el final de vida en domicilio” orientado a evitar traslados innecesarios. La información quedará claramente registrada y accesible para los profesionales implicados, favoreciendo la continuidad asistencial.
Tras el fallecimiento, se revisará el proceso para valorar el cumplimiento de preferencias y objetivos e identificar áreas de mejora. Asimismo, se evaluará la situación familiar y la necesidad de apoyo o seguimiento del duelo.
Morir en casa no debería depender de la ausencia de complicaciones, sino de la capacidad de anticiparse a ellas. Un circuito estructurado favorece una atención coordinada y humanizada. La planificación anticipada permite respetar las preferencias hasta el final de la vida, ofrecer una respuesta asistencial centrada en sus necesidades y reducir la incertidumbre familiar.
La propuesta es adaptable a cualquier equipo de Atención Primaria y puede transformar un modelo reactivo en una atención anticipatoria, centrada en las preferencias del paciente y su familia.