XXXIV Congreso de Comunicación y Salud
20-21-22 de Marzo de 2025
Atención Primaria.
Embarazo con sangrado vaginal y angustia extrema.
Enfoque individual
37 años. Enfermera. Ovario poliquístico. Embarazo espontáneo en 2017. Tras intentarlo durante 4 años nuevo embarazo mediante FIV con extrema alegría. Múltiples consultas previas a su MF por quejas somáticas y ansiedad, resueltas sin fármacos mediante estrategias de comunicación y excelente RMP. 25 años de atención por su MF.
Enfoque familiar y comunitario
MF de toda la familia. Madre ansiosa y gran somatizadora.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Acudió sin cita muy intranquila porque durante el fin de semana tuvo sangrado vaginal. Atendida en urgencias que confirmó hematoma subcoriónico con latido fetal+. Ante sangrado mantenido, acudió aterrorizada para hablar con su MF sobre pronóstico y desahogarse con «el médico en el que más confiaba». Rompió a llorar.
JC: Vivencia angustiante de embarazo complicado.
Tratamiento y planes de actuación
Cursamos baja laboral e intentamos tranquilizarla. Explorando sus miedos centramos la entrevista en responder a sus inquietudes. Intentamos disminuir su angustia por la vivencia del proceso y animarla a no focalizar toda su atención en un sangrado que le obsesionaba.
Evolución
Las siguientes semanas acudió hasta en diez ocasiones a urgencias debido al sangrado vaginal mantenido, sin lograr tranquilizarse. En cada visita a urgencias descubría nuevos motivos de preocupación: «el verdadero riesgo empieza en la semana 20», «la placenta tiene mala vascularización».
En este período la atendimos regularmente, intentando evitar unas innecesarias visitas a urgencias que elevaban su nivel de ansiedad.
Acudió de nuevo a nuestra consulta en la semana 20 angustiadísima. El sangrado había aumentado y creía haber abortado. Lloró abundantemente. Ante su preocupación realizamos ecografía clínica en la que objetivamos embrión de 12 s con latido fetal+ y hematoma de menor tamaño. La paciente y su pareja mostraron gran alivio. A partir de este momento la paciente dejó de acudir a urgencias y toleró mejor la experiencia.