XXXVIII Congreso de la semFYC – Barcelona
del 10 al 12 de mayo de 2018
Atención Primaria
Tristeza
Enfoque individual
Mujer de 69 años hipertensa, DM2, dislipemia, AIT, sobrepeso y osteoartrosis.
Tratamiento: Enalapril, Metformina/sitagliptina, Simvastatina, Adiro, Tramadol/paracetamol, Ibuprofeno y Lorazepam.
Refiere estado muy triste con irritabilidad, asilamiento, etc. de 2 años de evolución secundario a problemas familiares y solicita antidepresivo
Enfoque familiar
Vive con su marido, 3 hijos. Ama de casa.
Desarrollo
Depresión mayor.
Distimia, trastornos adaptativos, demencia, etc.
Rechazo inicial a estrategias psicoterapéuticas y se inicia tratamiento farmacológico exclusivo. Paciente polimedicada que requiere revisión previa de potenciales interacciones farmacológicas.
Tratamiento
Se inicia trazodona y seguimiento en consultas programadas. Se hace una valoración progresiva de la clínica, la disponibilidad de opciones terapéuticas, las preferencias de la paciente y la capidad de apoyo y contención del entorno.
Evolución
Mejoría parcial de los síntomas tras varias semanas de tratamiento. Durante el seguimiento se consigue una buena relación médico paciente lo que permite introducir algunas estrategias psicoterpéuticas.
Los ISRS constituyen el tratamiento de elección de la depresión, pero no se aconseja su uso conjunto con fármacos de acción antiplaquetaria como la aspirina o los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) por el riesgo de sangrado. Ante esta situación se recomienda utilizar otros antidepresivos (mianserina, mirtazapina o trazodona) o asociar un IBP si no hay una alternativa mejor. Venlafaxina, desvenlafaxina y duloxetina también asocian riesgo de hemorragia y es preferible evitarlos en hipertensos. Además, en esta paciente existe un potencial riesgo de síndrome serotoninérgico por el uso conjunto de tramadol e ISRS o IRSN. Se evita mirtazapina por sobrepeso y se opta por trazodona.
En nuestro medio, el tratamiento más frecuente de la depresión es farmacológico por falta de alternativas, insuficiente accesibilidad a terapias psicológicas y falta de tiempo. Pero antes de instaurar un tratamiento antidepresivo hay que tener en cuenta las comorbilidades y situaciones especiales del paciente, para seleccionar el tratamiento, en función de la seguridad (reacciones adversas e interacciones).