XXXV Congreso de la semFYC - Gijón
del 11 al 13 de junio 2015
Contactar con la comunidad. Identificar activos de salud y recursos en nuestro territorio. Hacer un inventario de los mismos. Invitar a participar de la salud de la comunidad a través de la planificación de actividades dirigidas a la propia comunidad.
Identificamos y localizamos a través de internet (páginas web, blogs, redes sociales) instituciones, servicios y tejido asociativo de nuestra zona básica de salud. Recuperamos colaboradores de actividades realizadas previamente. Contactamos con la persona que los representaba a través de cartas, correo electrónico o llamadas de teléfono para gestionar y organizar reuniones con cada uno de ellos, identificando necesidades o déficits desde todos los ámbitos. Exploramos qué miembros del equipo eran susceptibles de participar. Teniendo en cuenta los recursos disponibles, las actividades que ya se realizaban y las necesidades detectadas, de forma conjunta planificamos nuestra intervención comunitaria.
El mapeo de activos de salud nos permitió identificar importantes recursos, infraestructuras y vecinos de nuestra comunidad que se incluyeron y colaboraron en la planificación y realización de nuestra intervención comunitaria. Personal de servicios (profesores, bomberos, sanitarios), del tejido asociativo (amas de casa), artistas locales y vecinos de reconocido valor en la comunidad lideraron las diferentes actividades de nuestra intervención ayudando a que resultara una experiencia de éxito. El directorio de activos creado será de utilidad para futuras actividades comunitarias.
Cuando nos planteamos la planificación y puesta en marcha de una intervención comunitaria de éxito, lo primero que debemos realizar es un mapeo de activos, que junto con la identificación de necesidades, nos dará una imagen real de la situación de salud de nuestra comunidad. El trabajo intersectorial y la implicación de toda la comunidad son fundamentales para llevar a cabo una intervención comunitaria de éxito.