XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Varón de 51 años, con diagnóstico previo de fibromialgia, múltiples hernias discales, y migraña en seguimiento por Reumatología y Neurología, que consulta de forma reiterada por empeoramiento progresivo del dolor generalizado.
Enfoque individual
Durante el último año presentó cervicalgia, dorsalgia, poliartromialgias difusas, sensación de peso precordial, cefaleas pulsátiles con fotopsias, sueño no reparador, somnolencia diurna, astenia intensa, calambres en manos y pies y síndrome de piernas inquietas. Progresivamente desarrolló deterioro cognitivo con dificultades de concentración, pérdida de memoria y bradipsiquia, objetivado incluso por un importante descenso de su rendimiento jugando al ajedrez. Asoció cambios de humor, mareos y temblor, con un deterioro funcional progresivo que condicionó incapacidad laboral, múltiples consultas por mal control del dolor y dependencia de su esposa para las actividades instrumentales de la vida diaria, precisando acompañamiento continuo.
En la exploración física realizada en se objetivaban marcha festinante, bradicinesia, rigidez generalizada, temblor postural e intencional, importante enlentecimiento psicomotor e impresión de rigidez en rueda dentada en el miembro superior izquierdo, no siendo posible valorar el derecho por dolor.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se consideró como diagnóstico diferencial la progresión de la fibromialgia, trastornos metabólicos, y enfermedad de Parkinson. Ante estos hallazgos se solicitó valoración preferente por Neurología, que confirmó Enfermedad e Parkinson en estadío III
Tratamiento y planes de actuación
Neurología inició tratamiento con safinamida.
Evolución
El inicio del tratamiento específico mejoró parcialmente la sintomatología motora y la
funcionalidad del paciente.
Este caso pone de manifiesto la importancia de reevaluar de forma sistemática a los pacientes cuando la evolución clínica deja de ser congruente con los diagnósticos previamente establecidos, evitando el sesgo de anclaje. En Medicina, un paciente puede "llevar paraguas y usar sombrero": la existencia de un diagnóstico previo no excluye la aparición simultánea de otra enfermedad que explique nuevos signos o síntomas, ya que un mismo paciente puede presentar patologías coexistentes que requieren ser reconocidas de forma independiente. En este caso, el seguimiento longitudinal permitió identificar una enfermedad de Parkinson previamente enmascarada por un diagnóstico de fibromialgia, modificando de forma significativa el tratamiento, el pronóstico y la calidad de vida del paciente.