5, 6 y 7 de febrero de 2026
Urgencias Atención Primaria.
Fiebre y eritema generalizado.
Enfoque individual
Niña de 11 años que consulta en urgencias de Atención Primaria por cuadro de 4 días de evolución con fiebre de 39 ºC, eritema generalizado, labios fisurados, lengua «aframbuesada» e inyección conjuntival bilateral no purulenta. Asocia astenia e irritabilidad progresiva, sin respuesta completa a antitérmicos. Los padres niegan alergias, ni otros antecedentes de relevancia clínica.
Exploración y pruebas complementarias: a la exploración presenta temperatura 38,9 °C, triángulo de evaluación pediátrica estable y constantes en rango. Eritema maculopapular difuso con descamación inicial en región perineal, edema y eritema palmar de manos y pies, así como linfadenopatías cervicales bilaterales de unos 2 cm y alguna localizada axilar derecha. Se solicita hemograma y proteína C reactiva (PCR): leucocitos 16.500/mm³ con neutrofilia, plaquetas 480.000/mm³, PCR 18,2 mg/dl, VSG 72 mm/h, transaminasas ligeramente elevadas, con resto de parámetros en rango, así como electrocardiograma sin alteraciones de conducción, ni repolarización.
Enfoque familiar y comunitario
No necesario.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se orienta como Síndrome de Kawasaki.
Diagnóstico diferencial: escarlatina, síndrome de shock tóxico, enfermedad de stevens-johnson, eritema multiforme, infecciones virales exantemáticas.
Tratamiento y planes de actuación
Se informa a la familia y se deriva de forma prioritaria al hospital de referencia para confirmación y tratamiento específico con Inmunoglobulina intravenosa en dosis única (2 g/kg administrados en 10-12 horas), aspirina a dosis altas vía oral (VO) (30 mg/kg cada 6 h durante 72 h y después dosis antiagregante 3-5 mg/kg/día [VO] durante 6-8 semanas), así como metilprednisolona 30 mg/kg/día intravenosa durante 3 días.
Evolución
Ingreso hospitalario durante na semana con buena evolución y control posterior con cardiología pediátrica.
El síndrome de Kawasaki es una vasculitis infantil que puede causar complicaciones coronarias si no se diagnostica y trata a tiempo. Suele comenzar con sintomatología similar a infecciones virales (fiebre, exantema, conjuntivitis, afectación de mucosas), dificultando su identificación los primeros días. Por ello, muchos pacientes consultan primero a su médico de AP, siendo clave saber reconocer los signos de alarma, orientar el diagnóstico diferencial y coordinar la derivación al hospital para iniciar el tratamiento específico de forma precoz y prevenir complicaciones graves.