XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mujer de 60 años que consulta por lesiones sangrantes en labio inferior.
Enfoque individual
Antecedentes personales: epistaxis frecuentes, gastritis, hemorragia uterina disfuncional, hemorroides, anemia ferropénica.
Anamnesis: Lesiones en labios de unas dos semanas de evolución, que desde el día anterior comienzan a sangrar profusamente.
Exploración física:
Buen estado general, leve palidez cutaneomucosa. Lesiones angiomatosas en labios, con sangrado activo en la semimucosa del labio inferior. Sin otras lesiones cutáneas evidentes.
Auscultación cardiopulmonar normal.
Hemorroides externas.
Pruebas complementarias:
Analítica: Hb 10,4 g/dL, Hto 33,7% y ferritina 2,9 ng/mL. PCR normal. Sangre oculta en heces positiva.
Endoscopia digestiva alta: angiodisplasias puntiformes en bulbo duodenal.
Enfoque familiar y comunitario
Sin antecedentes familiares conocidos de malformaciones vasculares.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: Telangiectasias labiales.
Diagnóstico diferencial: Telangiectasia hemorrágica hereditaria (THH), esclerosis sistémica limitada, hemangiomas mucocutáneos.
Tratamiento y planes de actuación
Se realiza hemostasia local y se inicia tratamiento con hierro oral.
Se deriva a Dermatología, que confirma la presencia de telangiectasias labiales y propone tratamiento mediante láser vascular.
Ante la alta sospecha de THH se deriva a Hematología y Digestivo para completar estudio.
Evolución
La endoscopia digestiva baja confirma la presencia de telangiectasias en la mucosa del colon.
Desde Hematología se establece el diagnóstico clínico de THH y se realiza seguimiento de la paciente, que precisa la administración de hierro intravenoso en varias ocasiones.
El estudio genético resulta negativo sin que ello invalide el diagnóstico clínico.
La THH o síndrome de Rendu-Osler-Weber es una enfermedad vascular autosómica dominante caracterizada por epistaxis recurrente y espontánea, telangiectasias mucocutáneas y malformaciones arteriovenosas viscerales, que junto con la presencia de un familiar de primer grado con THH, constituyen los cuatro criterios de Curaçao. La presencia de tres o más criterios permite establecer un diagnóstico clínico definitivo.
Su diagnóstico puede retrasarse debido a su presentación heterogénea y a que las manifestaciones hemorrágicas pueden atribuirse inicialmente a otras causas cuando se interpretan de forma aislada.
La Medicina de Familia desempeña un papel fundamental en la detección y seguimiento de estos pacientes. La integración de los antecedentes personales y la presencia de lesiones vasculares mucocutáneas permite una sospecha precoz desde Atención Primaria, facilitando las derivaciones adecuadas, el estudio de la afectación visceral y un abordaje multidisciplinar.