XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Sin antecedentes de interés. La exploración física destaca caquexia, sarcopenia, semiología ascítica y adenopatías axilar e inguinales. En la analítica sobresalen: anemia microcítica-hipocrómica (Hb 9.6 g/dL), elevación de reactantes de fase aguda (PCR 66.8 mg/L), hipoalbuminemia (2.56 g/dL) y un gradiente de albúmina suero-ascitis (GASA) de 0.46.Enfoque familiar y comunitario
Se realizó acompañamiento emocional ante la sospecha inicial de malignidad. Tras el diagnóstico, se coordinó con Salud Pública para el estudio de contactos y se activó el programa de Tratamiento Directamente Observado (TDO) con Cruz Roja para garantizar la adherencia.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El juicio clínico final fue tuberculosis diseminada con afectación peritoneal (predominante), ganglionar y probable afectación pleuropulmonar. El diagnóstico diferencial incluyó carcinomatosis peritoneal (especialmente de origen ovárico), linfoma y otras causas de ascitis exudativa. El principal problema fue la incertidumbre diagnóstica, dada la negatividad inicial de las pruebas microbiológicas en esputo, orina y líquido ascíticoTratamiento y planes de actuación
Ante la sospecha persistente, se realizó laparoscopia exploradora, observándose nódulos blanquecinos peritoneales cuya biopsia confirmó mediante PCR el complejo Mycobacterium tuberculosis y la presencia de granulomas necrotizantes. Se inició tratamiento tuberculostático (Rimstar y piridoxina) y soporte nutricional.Evolución
La paciente presentó una mejoría progresiva de la ascitis y el estado general, con buena adherencia terapéutica gracias al seguimiento compartido entre niveles asistenciales. Se manejó de forma ambulatoria un hallazgo incidental de hemangioma vertebral en T12 mediante radiocirugía.La tuberculosis peritoneal debe considerarse en el diagnóstico diferencial de la ascitis con GASA < 1.1, incluso ante pruebas iniciales negativas. Este caso resalta la importancia de la Medicina de Familia en la gestión de la incertidumbre, el diagnóstico precoz del riesgo de caquexia y la coordinación multidisciplinar para asegurar el éxito del tratamiento.