Atención primaria.
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Enfoque individual
Paciente varón de 63 años, fumador activo (1 paquete/día desde la juventud), vive solo y trabaja en un bar. Consulta por dolor lumbar de 4 días de evolución. Durante la anamnesis refiere tos de 2 meses de evolución con expectoración, pérdida de peso y anorexia.
Exploración: saturación 98%, eupneico, auscultación sin ruidos sobreañadidos.
Debido a la clínica y antecedentes, se solicita radiografía de tórax que objetiva una masa en lóbulo inferior derecho con pérdida de volumen asociada e infiltrados parenquimatosos bilaterales.
Se realiza derivación urgente a Neumología ante sospecha de neoplasia pulmonar y se realiza TAC torácico que confirma una masa de 75mm en lóbulo medio con amputación bronquial, lesiones cavitadas, infiltrados multifocales y adenopatías hiliomediastínicas. Analítica: PCR 174 mg/L y leucocitosis. Cultivo de esputo positivo para Mycobacterium tuberculosis.
Para completar estudio se realiza una resonancia magnética craneal sin hallazgos y PET-TAC que presenta múltiples infiltrados hipermetabólicos compatibles con tuberculosis (TBC) activa e hipermetabolismo focal en colon sigmoide.
Enfoque familiar y comunitario
Coordinado con salud pública para estudio de contactos.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Tuberculosis pulmonar cavitada activa. Diagnóstico diferencial: neoplasia pulmonar.
Tratamiento y planes de actuación
Inicio de tratamiento antituberculoso con rifampicina, isoniacida, etambutol y pirazinamida. Derivación a Digestivo por hallazgo incidental de hipermetabolismo en colon sigmoideo en PET-TAC.
Evolución
Mejoría clínica tras inicio del tratamiento: menos tos, recuperación del apetito y mejor estado general.
La tuberculosis pulmonar es considerada "la gran simuladora" y puede presentar formas pseudotumorales que dificultan el diagnóstico diferencial con cáncer de pulmón, especialmente en pacientes fumadores.
En Atención Primaria, ante síntomas respiratorios persistentes con pérdida de peso en fumadores, debe considerarse la TBC en el diagnóstico diferencial, aunque la sospecha inicial sea oncológica.
La derivación urgente no debe retrasarse, pero el médico de familia debe mantener la sospecha de patologías infecciosas tratables incluso con hallazgos radiológicos sugestivos de malignidad.