Enfoque individual
Mujer de 61 años, exfumadora desde hace 5 años, con antecedentes de hipertensión arterial, dislipemia e hipertiroidismo. Consulta en Atención Primaria por cefalea occipital derecha de larga evolución, con exacerbaciones desde 2014, que se vuelve continua y limitante para su actividad diaria, con escasa respuesta a tratamientos sintomáticos. Fue valorada por Otorrinolaringología y Neurología, con sospecha de neuralgia de Arnold. El TAC craneal y de senos paranasales no mostró hallazgos patológicos relevantes.
Posteriormente, presentó temblor en miembro superior derecho en reposo y dolor en cadera derecha, irradiado a todo el miembro inferior, de predominio nocturno e intensidad severa, con poca respuesta al tratamiento conservador.
En julio de 2025, durante un estudio por sospecha de apneas del sueño, se realizó una radiografía de tórax que mostró una lesión pulmonar sospechosa de malignidad.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Adenocarcinoma de pulmón metastásico con afectación cerebral y ósea.
Tratamiento y planes de actuación
Tratamiento sintomático con AINE, neuromoduladores y opioides.
Evolución
Ante este hallazgo y la evolución clínica, se solicitó interconsulta a Neumología y se completó el estudio de extensión mediante TAC, RMN y gammagrafía ósea, confirmándose un adenocarcinoma de pulmón metastásico con afectación del sistema nervioso central, diáfisis femoral proximal derecha y sacro. Por ello, fue derivada a Oncología y Cuidados Paliativos, donde se inició inmunoterapia y radioterapia, con estabilidad clínica y mejor control del dolor.
Este caso refleja el reto diagnóstico en Atención Primaria ante síntomas crónicos e inespecíficos que, tras una evolución progresiva y refractaria, resultaron ser manifestaciones de una enfermedad oncológica metastásica.
La evolución clínica pone de manifiesto la importancia de realizar una valoración global de los síntomas, identificar cambios en su evolución y reconocer signos de alarma, evitando interpretarlos de forma aislada. Asimismo, destaca el papel de Atención Primaria en la continuidad asistencial, la coordinación entre niveles y el acompañamiento de la paciente y su familia mediante una comunicación empática y cercana.
Finalmente, el caso supuso un importante reto profesional, tanto por la dificultad para controlar un dolor severo y refractario, como por las dificultades para agilizar el proceso diagnóstico ante una enfermedad que había permanecido oculta tras síntomas inespecíficos durante años.