IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Atención Primaria.
Dolor intenso, inflamación y supuración en la primera falange del primer dedo del pie izquierdo.
Enfoque individual
Hombre de 53 años, sin alergias conocidas. Factores de riesgo: hipertensión arterial y obesidad (IMC 33). Antecedentes personales de gota tofácea de larga evolución, podagra e hiperuricemia. Consumo previo de alcohol, abandonado recientemente. Tratamiento habitual con febuxostat, colchicina, perindopril/amlodipino y simvastatina, con antecedentes de baja adherencia.
Consulta por tumefacción dolorosa y supuración blanquecina en primer dedo del pie izquierdo, sin fiebre. A la exploración se objetiva tofo gotoso ulcerado con signos inflamatorios y drenaje espontáneo de material blanquecino. Se realiza drenaje bajo condiciones de asepsia, toma de muestra para cultivo y curas locales. Analíticamente destacaba hiperuricemia y dislipemia, sin leucocitosis significativa.
El cultivo aisló Streptococcus agalactiae sensible a penicilinas. Se pautó tratamiento antibiótico empírico ambulatorio con cefadroxilo, junto con colchicina y AINE, con buena cobertura microbiológica posterior. Se instauró seguimiento estrecho en programa de heridas, realizándose desbridamientos seriados y curas avanzadas, con valoración conjunta diaria por enfermería y médico de Atención Primaria.
Enfoque familiar y comunitario
Sin antecedentes familiares relevantes. Se abordaron hábitos de vida, adherencia terapéutica y barreras laborales previas que dificultaban el autocuidado.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Todo gotoso complicado con sobreinfección local. Se consideraron celulitis, absceso bacteriano primario y artritis séptica.
Tratamiento y planes de actuación
Antibioterapia oral, control del dolor, curas locales avanzadas, optimización del tratamiento hipouricemiante y educación sanitaria intensiva.
Evolución
Evolución progresivamente favorable, con desaparición de signos infecciosos, epitelización progresiva de la herida y mejor control metabólico, evitando derivación hospitalaria.
La gota tofácea puede evolucionar a complicaciones graves si no se controla adecuadamente. La Atención Primaria, mediante seguimiento longitudinal, trabajo multidisciplinar y educación sanitaria, resulta clave para evitar ingresos hospitalarios y mejorar el pronóstico funcional.