XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Varón de 61 años que consulta repetidamente por cefalea occipital, cifras de presión arterial de hasta 200/100 mmHg, sensación de presión cervical, edema facial matutino y rubefacción facial, sin mejoría tras intensificar el tratamiento antihipertensivo.
Enfoque individual
Antecedentes de HTA, dislipemia, ansiedad, exfumador desde 2023 y cervicalgia por síndrome de Klippel-Feil. En tratamiento con bisoprolol y enalapril, además de psicofármacos y analgésicos. Presenta episodios recurrentes de cefalea, taquicardia, flushing y presión cervical. En febrero acude a Urgencias, y en la radiografía de tórax se observa ensanchamiento mediastínico y nódulo pulmonar en lóbulo superior derecho, confirmando por el TC, junto con estenosis significativa de vena cava superior y tronco braquiocefálico izquierdo, trombosis parcial y TEP segmentario bilateral.
Enfoque familiar y comunitario
La mayoría de las cefaleas atendidas en Atención Primaria son benignas; sin embargo, la persistencia de la sintomatología, la falta de respuesta al tratamiento y la aparición de signos de alarma obligan a reconsiderar el diagnóstico inicial. Este caso pone de manifiesto el papel del médico de familia en el manejo de la incertidumbre, la reevaluación clínica, el seguimiento longitudinal y la coordinación con Atención Hospitalaria.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Inicialmente se plantean crisis hipertensiva, cefalea cervicogénica, ansiedad y posible SAHOS. La aparición de edema facial, flushing y presión cervical obliga a reconsiderar el diagnóstico. Se diagnostica neoplasia pulmonar con extensa afectación mediastínica, síndrome de vena cava superior, trombosis venosa y TEP bilateral.Tratamiento y planes de actuación
Se inicia anticoagulación y corticoterapia. Ante la persistencia de síntomas y riesgo de progresión se realiza radioterapia descompresiva urgente antes de completar la biopsia. Posteriormente se confirma neoplasia pulmonar. Presenta posterior recurrencia del síndrome de vena cava superior y progresión radiológica, precisando nuevos ingresos y tratamiento multidisciplinar.
Evolución
Continúa en seguimiento por Oncología Médica y Radioterápica.
La hipertensión de difícil control asociada a síntomas nuevos debe motivar una reevaluación global y evitar atribuir precozmente la clínica a ansiedad o patología musculoesquelética. La cefalea, flushing, edema facial y presión cervical fueron manifestaciones de un síndrome de vena cava superior secundario a neoplasia pulmonar. El caso destaca el valor de la continuidad asistencial, la detección de signos de alarma y la capacidad de Medicina de Familia para integrar síntomas aparentemente inespecíficos, solicitar exploraciones dirigidas y coordinar precozmente la atención hospitalaria.