XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Mujer de 83 años, en seguimiento por Neurología por enfermedad de Parkinson, que consulta por disfagia, diplopía binocular y debilidad muscular progresiva.
Enfoque individual
Paciente previamente independiente, con enfermedad de Parkinson en seguimiento por Neurología. Inicia de forma insidiosa disfagia y habla gangosa, a las que posteriormente se añaden diplopía binocular y debilidad muscular. Inicialmente, la sintomatología se interpreta en el contexto de su enfermedad de base. Sin embargo, durante el seguimiento en Atención Primaria, la paciente refiere una clara fluctuación de la debilidad, con predominio vespertino y mejoría tras el descanso, además de empeoramiento progresivo de la clínica ocular y bulbar.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante este patrón clínico, se plantea un posible trastorno de la unión neuromuscular y se deriva a Medicina Interna para valoración preferente, ingresando a la paciente para realizar el estudio.Tratamiento y planes de actuación
Durante el ingreso, el estudio neurofisiológico resulta compatible con miastenia gravis. La RM cerebral y la CK son normales. Los anticuerpos antirreceptor de acetilcolina y anti-MuSK son negativos, estableciéndose el diagnóstico de miastenia gravis seronegativa con afectación predominantemente bulbar. Se inicia tratamiento con inmunoglobulinas, piridostigmina y prednisona, con mejoría progresiva de la disfagia, disartria, ptosis y diplopía. En el estudio etiológico se realiza TC torácico, que evidencia una masa en mediastino anterior compatible con timoma. Tras valoración por Cirugía Torácica se realiza timectomía, confirmándose anatomopatológicamente un timoma.Evolución
Tras la extirpación del tumor y con el tratamiento instaurado, la paciente presenta una mejoría clínica progresiva, con recuperación casi completa de la sintomatología neuromuscular.La aparición de síntomas bulbares y oculares fluctuantes en una paciente con una enfermedad neurológica previa puede dificultar el reconocimiento de una nueva patología. La identificación de la fatigabilidad vespertina y la mejoría con el descanso permitió desde Atención Primaria replantear el diagnóstico y sospechar miastenia gravis. El caso destaca el valor de la reevaluación longitudinal, la sospecha clínica y la coordinación con Atención Hospitalaria, así como la importancia de completar el estudio etiológico ante una miastenia gravis, incluso con serología negativa.