5, 6 y 7 de febrero de 2026
Sensación de bulto indurado en epigastrio y episodios de aerofagia al realizar ejercicios de pilates.
Enfoque individual
Mujer de 68 años, con antecedentes de dislipemia y osteoporosis. En tratamiento con rosuvastatina y suplementos de calcio y vitamina D. Sin hábitos tóxicos, ni antecedentes oncológicos familiares. Refiere desde hacía tres semanas una sensación de masa epigástrica no dolorosa, acompañada de náuseas y aerofagia, sin pérdida de apetito, ni otros síntomas digestivos. En la exploración se palpa zona indurada no dolorosa en epigastrio, sin signos de irritación peritoneal, ni hepatomegalia palpable.
Hallazgos ecográficos
En la ecoscopia se observan múltiples nódulos hipoecoicos en el parénquima hepático sugestivos de afectación metastásica. Se solicita ecografía reglada preferente, confirmándose el hallazgo de nódulos hipoecogénicos de predominio en el lóbulo izquierdo hepático.
Pruebas complementarias
Analítica sin alteraciones relevantes salvo discreta elevación de GGT (95 U/L). Radiografía de tórax sin hallazgos.
Con los hallazgos, se deriva a Medicina Interna para completar estudio, solicitando un TAC abdominopélvico que muestra gran masa sólida en lóbulo hepático izquierdo con nódulos satélite en lóbulo derecho, con captación progresiva de contraste compatible con colangiocarcinoma intrahepático. Posteriormente, se solicita una BAG guiada por ecografía que confirmó el diagnóstico.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, concordancia con el hospital (en su caso)
Juicio clínico: hígado metastásico.Tratamiento, planes de actuación
Se valora el caso en comité de tumores, considerándose irresecable y se inicia tratamiento paliativo con quimioterapia combinada (cisplatino + gemcitabina + durvalumab). Posteriormente, por falta de respuesta se inicia segunda línea con FOLFOX. Actualmente, en tercera línea de tratamiento con ivosidenib.Evolución
La paciente ha mantenido buena tolerancia clínica y función hepática estable, con control radiológico periódico.Este caso refleja la importancia de la ecografía realizada por el médico de familia como herramienta clave para la detección precoz de lesiones hepáticas potencialmente malignas, permitiendo una derivación rápida y dirigida al nivel hospitalario.