XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Antecedente de asma, rinitis alérgica, obesidad grado I, ansiedad.
Tratamiento previo: Fexofenadina 180 mg, 1 diario.
Mujer, 36 años. Episodios intermitentes de visión borrosa de 3 semanas de evolución, inicialmente esporádicos y progresivamente diarios.
Exploración: pupilas isocóricas y normorreactivas. No focalidad neurológica.
Ante sospecha de posible afectación neurológica central, se realizó derivación hospitalaria urgente.
Fondo de ojo: papiledema bilateral.
Pruebas complementarias: .
Proteína C Reactiva 0.89 mg/dL
TC cráneo urgente: normal.
RMN (protocolo de esclerosis múltiple): normal.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: Hipertensión intracraneal idiopática.
Diagnóstico diferencial:
Hipertensión intracraneal secundaria: lesión ocupantes de espacio, hidrocefalia, trombosis de senos venosos cerebrales (gran imitadora), meningitis
Hipertensión intracraneal idiopática (HII): diagnóstico de exclusión
Pseudopapiledema: drusas de papila, disco óptico congénitamente elevado
Otras causas de papiledema bilateral sin hipertensión intracraneal: hipertensión arterial maligna, neuropatía óptica isquémica, oclusión venosa retiniana bilateral
Problemas activos: visión borrosa progresiva (red flag), hipertensión intracraneal idiopática. Obesidad
Problemas potenciales: déficit visual irreversible, recurrencia
Tratamiento y planes de actuación
Tratamiento: Bajar de peso. Dieta baja en sal. Acetazolamida 250mg
Intervención desde Atención Primaria (AP):
Educación sanitaria y seguimiento longitudinal con apoyo motivacional y control periódico de peso y adherencia.
Evolución
Pérdida ponderal de 9 KgAnte visión borrosa y papiledema bilateral, es imprescindible descartar causas secundarias de hipertensión intracraneal y otras patologías oftalmológicas. El diagnóstico precoz de hipertensión intracraneal idiopática y el acompañamiento longitudinal desde Atención Primaria, resultan clave para prevenir secuelas visuales y favorecer la remisión de la enfermedad.