XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria, con posterior valoración en Urgencias y seguimiento hospitalario.
Mujer de 94 años que consulta por vómitos e intolerancia alimentaria de 5 días de evolución, inicialmente compatible con un cuadro gastrointestinal agudo.
Enfoque individual
Paciente de 94 años, con pluripatología, enfermedad renal y tratamiento crónico con digoxina, furosemida y bisoprolol. Consulta en Atención Primaria por vómitos e intolerancia alimentaria de 5 días de evolución, sin otra clínica acompañante. Ante la presencia de signos de deshidratación mucocutánea, se deriva a Urgencias. En Urgencias se objetiva fibrilación auricular con respuesta ventricular lenta, con frecuencias cardíacas de 30-50 lpm. Se suspende temporalmente el bisoprolol y se orienta inicialmente como cuadro gastrointestinal agudo, realizándose hidratación y manejo sintomático, con posterior alta domiciliaria.
La paciente acude de nuevo a su centro de salud por aparición de edema en una mano, asociado a persistencia de vómitos y bradicardia, además de empeoramiento del estado general. En el contexto de edad avanzada, enfermedad renal, deshidratación y tratamiento con digoxina, la persistencia de la bradicardia hace sospechar una posible toxicidad farmacológica, por lo que se deriva nuevamente para valoración hospitalaria.
Durante el ingreso se objetiva una concentración sérica de digoxina de 3,77, deterioro de la función renal (creatinina 1,60 mg/dL; urea 174 mg/dL) y elevación de reactantes inflamatorios, estableciéndose el diagnóstico de intoxicación digitálica.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Alteración hidroelectrolítica/deshidratación vs cuadro gastrointestinal vs intoxicicación digitálica.
Tratamiento y planes de actuación
La paciente ingresa a cargo de Medicina Interna para tratamiento.
Evolución
Durante el ingreso es valorada por Reumatología por la clínica inflamatoria de la mano, con diagnóstico de artritis de probable origen microcristalino.
En el paciente anciano, un cuadro gastrointestinal aparentemente banal puede constituir la manifestación inicial de una patología secundaria potencialmente grave. La edad avanzada, la enfermedad renal, la deshidratación y la polifarmacia deben aumentar la sospecha de toxicidad farmacológica. La persistencia de signos de alarma, incluso tras una primera valoración hospitalaria, debe motivar una reevaluación diagnóstica. La atención longitudinal y el conocimiento del contexto clínico del paciente desde Atención Primaria resultan fundamentales para detectar estas situaciones y favorecer una derivación adecuada y precoz.